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Hace unos meses tuve ocasión de asistir a una conferencia de Marc Vidal, donde aportó su experiencia, ideas y visión del mundo emprendedor, haciendo también alguna mención a su último libro Una hormiga en París. Sabía de la existencia del mismo porque sigo, entre otros, el blog de Marc Vidal. No obstante salvo unas breves reseñas desconocía el contenido del mencionado libro.

Sin embargo, y a pesar de mis recelos a todo este tipo de obras enfocadas hacía la “autoayuda empresarial”, decidí comprar la obra y leerla. Algo me decía que iba a encontrar algo diferente.

Lo primero que me llamó la atención es que no es el típico libro al estilo de ¿Quién se ha llevado mi queso?, La buena suerte, o El caballero de la armadura oxidada (este último si añadimos algo del plano emocional en vez del mundo empresarial). Con esencia de cuento hecho pare la reflexión Una hormiga en París es una experiencia real, contada en primera persona, con sus grandezas y fracasos. En el libro no hay ningún simpático ratón, ni caballeros reunidos por Merlín, hay un joven que se desea tener una experiencia vital y lo que iban a ser unos días en París se convierte en un apasionante proyecto empresarial.

El joven Marc acaba concibiendo un proyecto empresarial en que involucra a catorce músicos callejeros chinos, organizando su trabajo, promocionándolo, realizando experimentos para ver cómo funciona mejor su idea, etc. y todo con la finalidad de obtener y mantener mejores resultados.

Lo que Marc está haciendo es mostrar cómo es un proceso emprendedor, desde una visión hasta que la lleva a su máxima expresión. Momento en que debe quitarse la venda que te pone el desarrollo de una idea y debe decidir qué hacer con ella. Es un reflejo de la contingencia del hecho emprendedor. Pero esto no es fácil, no sólo tendrá que superar obstáculos, también afrontar fracasos en momentos en que previó éxito.

En el libro principalmente se muestran tres aspectos. Por un lado todo lo referente al desarrollo del producto, basado en la innovación. Por otro lo humano, desde la relación con los colaboradores a los clientes, pasando por los aspectos profesionales como por los lazos personales. Y finalmente, mi favorito, los miedos, no sólo al fracaso, también a la inacción. Y digo “mi favorito” porque tras los miedos vienen el afrontarles y la superación de los mismos.

Los diez capítulos que conforman el índice del libro dan una valiosa pista sobre el desarrollo del mismo: Perseguir tus sueños. Superar tus miedos. Analizar tu entorno. Innovar en la estructura. Innovar en el producto. Innovar en la cadena de valor. Innovar con el talento. Innovar en red. Innovar en el control. Y, finalmente, valorar tu esfuerzo.

Como se ve la obra gira en torno a la innovación, mencionando el autor la definición de Peter Drucker, para quien “Innovar es encontrar nuevos o mejorados usos para los recursos de que ya disponemos”. Esta frase realizada de modo continuo marcará la actitud del recién llegado a París.

Hay algunas sentencias en el libro que son demoledoras, no es cuestión de mencionarlas todas y desvelar el gusto de la lectura del libro. Aunque sí me gustaría mencionar una, que con otras palabras he utilizado  a lo largo de mi vida profesional, “la innovación sólo es innovación si el mercado la acepta”. Esto  que puede parecer una perogrullada tiene un trasfondo muy real a la hora de aplicarse al mundo de los negocios. Podemos tener el más novedoso producto y con las mejores prestaciones que si los clientes no lo compran es como que no hubiésemos hecho nada. Las razones de esa no aceptación pueden ser múltiples y de origen interno y/o externo; pero lo que sí está claro es que la aceptación por parte del público es la clave del éxito

No voy a destripar su lectura, sólo decir que Una hormiga en París es una forma diferente de hablar de innovación, marketing, organización de recursos humanos, temores, celebraciones de éxito, relaciones entre socios de una empresa, etc. esto es lo que lo hace valioso, es real como la vida misma.

Si te ha gustado el comentario sobre Una hormiga en París y deseas leerle te aconsejamos que lo adquieras en tu librería local más cercana, esas forman parte de tu paisaje cotidiano.

 

¿Has leído Una hormiga en París? Y si es así ¿qué destacarías tú?