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Allá por el mes de julio escribí una serie de artículos dedicados al análisis DAFO, una de las herramientas que, bien hecha, más útil y estratégica puede resultar para cualquier organización, sea ésta empresa, Tercer Sector o entidad pública. Decía entonces que el potencial de su simplicidad no puede obviar el hecho de que esta herramienta necesita un tratamiento metódico y riguroso, y que no vale realizarla de cualquier forma, en tiempo y dinámica de ejecución. El tercero de dichos artículos, de hecho, incluía un método de análisis triangular cuya pretensión es “exprimir” al máximo la utilidad de la misma, y que consistía en la comparativa cruzada de elementos en base a la siguiente lógica:

El análisis CAME es el complemento ideal para la herramienta DAFO. ¡ Define la estrategia de tu organización !

La primera tarea consiste en realizar una comparativa cruzada de las variables obtenidas en el análisis DAFO. Procura que exista una discusión grupal orientada a obtener conclusiones de cada comparativa.

Pues bien, hoy vamos a conocer un método que mejora este análisis y orienta sus resultados a categorías estratégicas concretas. Me refiero al análisis CAME, un método que trabaja con la información obtenida en un análisis DAFO en base a los siguientes propósitos:

  • Corregir las Debilidades
  • Afrontar las Amenazas
  • Mantener las Fortalezas
  • Explotar las Oportunidades

Para ello, se estructuran las estrategias combinatorias resultantes en base al cumplimiento de los propósitos expuestos, y que resultan en la siguiente categorización:

Estrategias de reorientación. Responden a la pregunta ¿cómo podemos corregir nuestras debilidades? Se ubican en el nicho de análisis de estrategias D + O, y sugieren que únicamente superando determinadas debilidades internas podremos aprovecharnos de determinadas oportunidades externas. Se dirigen principalmente a desarrollar nuestra capacidad de mejorar y pivotar.

Estrategias de supervivencia. Responden a la pregunta ¿cómo podemos afrontar aquello que nos amenaza? Se ubican en el nicho de análisis de estrategias D + A, y se centran en procurar superar determinadas debilidades internas como medio de sortear el efecto negativo que determinadas externalidades podrían tener en nuestra organización. Se dirigen esencialmente a la prevención y a desarrollar nuestra capacidad de previsión y anticipación.

Estrategias defensivas. Responden a la pregunta ¿cómo podemos mantener aquello que nos hace fuertes? Se ubican en el nicho de análisis de estrategias F + A, e insinúan que reforzando o mejorando aquello en lo que destacamos podremos sortear mejor aquello que nos supone un reto. Supone el estar atentos a lo que pasa dentro y fuera de nuestra organización, y a no descuidar aquello que nos hace fuertes. Está dirigido principalmente a desarrollar nuestra capacidad de diferenciarnos y a poner en valor lo que hacemos.

Estrategias ofensivas. Responden a la pregunta ¿cómo podemos explotar y aprovechar aquello que se nos presenta como favorable? Se ubican en el nicho de análisis de estrategias F + O, y proponen emplear nuestras fortalezas en aprovechar las oportunidades que van surgiendo en el entorno de nuestra organización. Aquellas son de hecho condición para intentar beneficiarnos de éstas. Se dirige en especial a desarrollar nuestra capacidad operativa y a posibilitar nuestro crecimiento.

El esquema completo del proceso, tras aplicar el CAME al DAFO, quedaría de esta forma:

El análisis CAME es el complemento ideal para la herramienta DAFO. ¡ Define la estrategia de tu organización !

Una vez obtenidas conclusiones en cada apartado, éstas se discutirán en base a la aplicación de los criterios CAME, orientándose a obtener estrategias adaptables a las distintas necesidades de nuestra organización.

Algunos consejos a la hora de implementarlo podrían pasar por:

  • Utilizar, también en este caso, un equipo lo más multidisciplinar posible, pero que tenga relación con el objeto de atención.
  • Al igual que en el DAFO, la conveniencia de puntuar la importancia que el grupo de trabajo dé a la cuestión concreta, utilizando para ello un baremo previamente acordado.
  • No perder la perspectiva interna y externa de las cosas. Las estrategias se ajustan a diferentes utilidades.

Los resultados variarán mucho en base a las características y tipo de organización que trabajemos, pero nos ayudarán a orientar mejor nuestra actividad hacia aquello que para nosotros es realmente fundamental.

En tu caso, ¿qué ejemplos ajustados a cada tipo de estrategia se te ocurren podrían resultar en tu organización tras la aplicación del CAME? ¿piensas que en verdad mejora los resultados obtenidos en el DAFO?