La gente de IDEO ha vuelto a hacerlo. Si hace poco más de una década lograron “paquetizar” y adaptar las metodologías de diseño en torno al Design Thinking para aplicarlas a solucionar problemas de negocio, ahora vuelven a la carga con otra propuesta que parece al menos tan revolucionaria como ha sido aquella en todos estos años.

Recordemos que el Design Thinking o Pensamiento de Diseño es un proceso de innovación dirigido a afrontar problemas en las organizaciones, el cual se ha mostrado especialmente útil en el mundo del emprendimiento. Inserto en la corriente metodológica que en la última década ha apostado por ubicar al cliente/usuario en el centro de atención, así como en el funcionamiento iterativo de las soluciones en función de la resolución de las necesidades de aquellos, su éxito se debe fundamentalmente a su simpleza y eficacia. Si bien existen varias versiones del método, éste básicamente se concibe como un proceso lineal en tres fases: 1) Inspiración, la cual trata fundamentalmente de empatizar con la necesidad del cliente o usuario, 2) Ideación, o búsqueda de conceptos o ideas que ayuden a solucionar los problemas detectados; y 3) Implementación, que a través de un proceso de generación y validación de hipótesis busca la solución progresiva al problema o necesidad, lo cual usualmente se lleva a cabo con una lógica iterativa de prototipado.

Pues bien, los de Tim Brown vuelven a la carga con una nueva propuesta metodológica en torno a lo que han denominado Circular Design o “Diseño Circular“, el cual pretende ser una nueva solución de escala. Es decir, si con el Design Thinking se logró aplicar e integrar soluciones de diseño desde el producto hasta las organizaciones mismas, con esta propuesta se pretende también integrar la lógica de los sistemas económicos; nada más y nada menos. No en vano, IDEO ha diseñado esta metodología junto con la Fundación Ellen MacArthur, una reconocida entidad cuya misión es promocionar la transición a una economía circular, filosofía que aquellos integran y hacen propia. Para ello, y a diferencia del Design Thinking, el Diseño Circular pretende superar la lógica lineal del crecimiento (hacer, usar, disponer) para crear valor de forma sostenible, regenerativa y duradera, manteniendo el valor después del uso. El mérito está, igual que en el momento de proponer el Design Thinking, no en haber generado conocimiento nuevo, sino en haberlo traducido a un método fácilmente replicable. En la práctica, esto se traduce en una forma de trabajo con un posicionamiento mental que pasa de concebir los procesos como algo lineal a algo cíclico, lo que se dirige en especial a la actividad económica, pero que recuerda en forma y contenido al ciclo de proyecto que tan consolidado está en el Tercer Sector, y al marco teórico que desde el informe Bruntland hasta ahora se ha podido ir desarrollando en mayor o menor medida en distintos sectores y actividades. Además, la propuesta aparece en un momento propicio, pues la certeza de cambio de paradigma en los próximos años seguramente haga más realista y operativa la misma; han mostrado un enorme olfato en tal sentido en el pasado, y todo indica que ahora no van descaminados.

La nueva propuesta de IDEO se concibe como un método sostenible, regenerativo y duradero que se adapte a los tiempos de cambio que están por venir, constituyendo toda una declaración de intenciones en torno a  la concepción de la propia dinámica de los procesos económicos y de la forma de afrontarlos independientemente de la escala desde la que se aborden.

En lo práctico, y como se señalaba anteriormente, el método está diseñado para integrar soluciones tanto a escala de producto, como organizacional, como de sistema, de lo cual es sencillo deducir su enorme potencial sinérgico e interdependiente. Está estructurado para realizarse en cuatro fases cíclicas, a saber:

  • Entender. Trata de, centrándose en el cliente/usuario, detectar y comprender las necesidades de aquellos dentro de una lógica de sistema, explorando nuevas oportunidades y comprendiendo las implicaciones de utilización de materiales, productos y servicios.
  • Definir. Ésta es una fase que trata fundamentalmente de dotar de perspectiva circular a la propuesta o reto planteado. Plantea un salto cualitativo frente a otros métodos, pues mantiene el foco en la viabilidad o sostenibilidad de las propuestas.
  • Hacer. He aquí otro salto conceptual evolutivo. El método plantea enfocarse no ha diseñar productos y servicios “acabados”, sino en evolución constante, para lo cual plantean una constante retroalimentación. Ello tiene implicaciones también para el propio diseño como concepto, pues éste será siempre un proceso abierto y en constante evolución, un proceso nunca acabado.
  • Liberar. Esta última fase anima a buscar formas de incrementar valor en los productos o servicios generados, para lo cual plantea alargar sus ciclos de vida, explorar nuevas posibilidades, buscar alianzas colaborativas, e iterar el diseño, entre otras opciones, en pos de lograr aquellas.
Fases Circular Design

Fases del método del Circular Design. Fuente: http://circulardesignguide.com/

Nótese que el planteamiento del método es, respecto al Design Thinking, evolutivo, pues redefine, completa y supera aquél método. Tim Brown lo explica de esta forma en el siguiente video (en inglés):

En resumen, estamos ante una muy ambiciosa propuesta metodológica, una herramienta que aspira a vertebrar toda una lógica de pensamiento y acción en los próximos años, un periodo que ya está prácticamente aquí y que traerá grandes cambios.