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Negocio local y clientes

Negocio local y clientes

La relación con el cliente suele ser para un negocio local, si no su principal, sí una de sus mayores fortalezas. Es de hecho, la “fortaleza” por excelencia, a la que se recurre siempre que se trata de las ventajas que los negocios locales tienen. Sin embargo, las cosas no son tan sencillas. Seguramente, si algún comerciante o empresario local lee éstas líneas pensará que dónde está la ventaja, pues nunca tiene clientes suficientes, o que mantener clientes le cuesta muchísimo, o incluso que no hay cliente perfecto y que hay algunos que no lo valen la pena, por poner sólo unos casos.

Sea como fuere, el hecho es que todo esto no es sencillo, lo que para unos es fácil para otros es complicado, donde algunos se muestran muy hábiles otros son incapaces. Vamos a analizar las principales ventajas y desventajas de esta relación.

En la lista de ventajas de suele destacarse el factor proximidad al cliente, el cual está caracterizado por el trato personalizado y por una relación directa y humana. Sin duda es la ventaja estrella, la que sostiene la posición de privilegio en el mercado local. Además, se basa en relaciones de confianza. Un ejemplo de ello podría resumirse en una conversación de este estilo: “Buenos días, venía buscando algo así para utilizar en este caso“, “perfecto, pero hágame caso, para lo que usted quiere le sobra con esto otro, que además le sale más barato“. Significativo, ¿no?

La escasez de personal podría también interpretarse en términos de ventaja para un negocio local. Contar con pocos trabajadores suele suponer para el cliente mayor iniciativa por parte del personal y más rapidez en la toma de decisiones. Esto es evidente a la hora de plantearse una consulta, reclamación o propuesta. En las grandes empresas una solicitud de esta naturaleza por parte de un cliente suele pasar por un procedimiento que obliga a que aquél deba someterse a un periodo de espera; aunque en esta faceta se ha mejorado mucho, no es raro que existan dificultades a la hora de adecuar la respuesta a lo que el cliente realmente quiere, aspecto en el cual los negocios locales tienen mucha ventaja, pues la disposición a tratar estas cuestiones en persona simplifica enormemente las cosas.

Sin duda, todo este trato personal y cercano también explica otra no menos importante ventaja que los negocios locales tienen sobre las grandes empresas, y que no es otra cosa que una enorme flexibilidad a la hora de adaptarse a las necesidades de su clientela. “Es una pena que no lo tengas de este color“, “no te preocupes, te lo busco y en un par de días lo tienes“; “me he dejado la cartera en casa“, “no hay problema, ya me lo pagarás“; “no entiendo muy bien cómo funciona esto“, “toma asiento, te lo explico en un momento“… ¿te suena? Partiendo de la base de que la gente es esencialmente buena, el carácter local del negocio facilita todo esto, dado que no es raro que existan lazos de amistad o vecindad. Te conozco. Sé que volverás. Nuestros hijos juegan juntos. Desayuno muchos días en tu cafetería. Los negocios funcionan, en este contexto, como generadores de comunidad.

Por citar otra ventaja más, destacaremos la capacidad de adaptación de los negocios locales a lo que demanda su clientela, lo que viene fundamentado en gran medida por todo lo que hasta ahora hemos expuesto. Esto se refleja en gran parte en el carácter propio que destilan los negocios locales, y es que el no tener que someterse a los principios y procedimientos de una matriz deja libertad absoluta para decidir sobre los valores, imagen, disposición y naturaleza del género, funcionamiento, etc. que el negocio tendrá, lo que incluye lógicamente también el trato con la clientela y la respuesta que se dará a sus expectativas.

Ahora bien, toda esta exposición estándar de ventajas puede en determinados casos distar mucho de la realidad, dado que el contexto en el que se ubica el negocio, las habilidades de su personal, o simplemente la capacidad manifiesta de plantearse cómo mejorar como tal hacen que lo a priori favorable se torne en un lastre que derive en un mal servicio. Rigidez, poco margen de trato, lentitud… son algunas de las manifestaciones que señalan un problema en la calidad del servicio, y que tiene su peor reflejo en la indiferencia hacia el cliente. Aperturas sin horarios, excusas ante compromisos, mala atención, o incluso actitud grosera, son parte de todo un bucle de situaciones que derivan de lo expuesto.

¿Qué hemos de hacer entonces para tornar nuestra relación con el cliente en una situación ventajosa? El resumen podría consistir en dar al cliente lo que a nosotros como tales nos gustaría recibir, y que suele traducirse en trato respetuoso, cordial y cercano, asistencia profesional, ayuda, voluntad de ofrecer lo máximo, responder a sus peticiones, etc. Es, en definitiva, un conjunto de acciones y percepciones que se enfocan a prestar un buen servicio. A continuación te damos algunas pistas de cómo conseguirlo:

  • Todo empieza por uno mismo. Ten la voluntad de saber qué opinan tus clientes de ti, tu plantilla, tu negocio y el trato y servicio que les proporcionas. Para ello, el punto de partida es la predisposición a escuchar, pero también a preguntar. Utiliza si quieres un buzón de sugerencias, cuestionarios anónimos, encuestas de satisfacción o incluso juegos, sorteos, etc. como medio para conocer qué demanda tu clientela. Recuerda, has de abrirte a todo tipo de opiniones, incluso las negativas; si hay reiteración en algún punto, presta a ese asunto especial atención.
  • Utiliza una herramienta para medir tu relación con tus clientes y la calidad del servicio que les proporcionas. La denominada Experiencia del Cliente es quizás uno de los mejores y más efectivos instrumentos con que puedes contar en tal sentido. Te recomendamos la lectura de este artículo de Javier Megias, uno de los principales referentes en España en estrategias de negocios, pues te ayudará a iniciarte en tal lógica.
  • Haz saber a tus clientes que ellos son importantes para ti. Destaca en tu local una declaración simpática en tal sentido, hazles partícipes de tu inquietud por mejorar tu servicio, premia su participación por hacer de tu negocio algo mejor, etc.
  • Ábrete a las nuevas tecnologías y utilízalas para que tus clientes se expresen con libertad. Las redes sociales son un instrumento perfecto, pero también puedes habilitar una dirección de correo electrónico, un blog, o incluso un foro en tu web, las posibilidades son enormes. Sólo asegúrate de que el medio que utilices es el que tus clientes usan. Utilízalas también para que tu servicio sea mejor, como por ejemplo para la reserva o compra de productos, reservas, medios de pago, etc.
  • Revisa si el trato y servicio que das es el adecuado para tus clientes. La forma en hablas, cómo das las bienvenida y despides, cómo te expresas, lenguaje no verbal, seguridad en la exposición, conocimiento profesional, utilidad de la información, solución proporcionada, rapidez, etc., son todos aspectos importantes que contribuyen a generar un buen servicio. Ojo, son aspectos globales; si haces todo bien pero fallas en sólo uno de ellos la calidad del servicio se resentirá.
  • Recuerda que todo lo expuesto lo puedes utilizar también como herramienta de marketing. En este caso utiliza la cabeza, ten claro qué quieres comunicar y elige los tiempos y formas adecuados, procurando dosificar tu presencia en la vida de tus clientes. Haz sentir a tus clientes, de nuevo, importantes; pero eso si, procura que se entienda en global, sin recurrir a explicitarlo.

Por último, recuerda que si detectas alguna deficiencia en tu servicio siempre podrás disponer de profesionales que te ayuden a solventarla. ¿Listos para dar lo mejor de nosotros a nuestros clientes?

¿Con qué cinco adjetivos crees que podría definirse el servicio que tu negocio da a tus clientes? ¿Cuáles son tus puntos fuertes? ¿Y los débiles?

Organizaciones de ayer, hoy y… ¿mañana?

Organizaciones de ayer, hoy y… ¿mañana?

El mundo organizativo ha cambiado enormemente en los últimos veinticinco años. Es tan evidente que a veces asusta. La rapidez con que la sociedad se ha transformado en este periodo ha convertido a las empresas y organizaciones de entonces en modelos inviables en el ahora. Tal ha sido el impacto que la revolución en las tecnologías de la información han tenido en el comportamiento social y en las organizaciones.

Pensemos. Reuniones virtuales, documentación digital, almacenaje en la nube, la oficina en el móvil, bases de datos informáticas, conexión y comunicación en cualquier lugar, plataformas de pago, CRM, ERP, redes sociales… etc. Todo esto ha dejado obsoleto, o en el mejor de los casos en un segundo plano, los movimientos de trabajo, el listín telefónico, las reuniones presenciales, las agendas, las reuniones con proveedores, la atención presencial al cliente, etc. Es más, y fundamentalmente, ha afectado profundamente a los procesos de trabajo y en cómo éstos son abordados. Vamos a ver varios casos; toma nota, pues estos cambios marcan una tendencia que se plasmará en la organización del mañana.

Una primera dimensión objetivamente verificable de todo lo expuesto es la referente al tamaño humano de las empresas. Un análisis sobre los datos del INE durante los últimos quince años señalan una bajada general sobre todos los estratos de asalariados, acentuada en especial en las pequeñas y medianas empresas; sólo se salva el estrato entre uno y dos asalariados. Esto significa simple y llanamente que, primero, las empresas requieren y requerirán cada vez menos mano de obra y, segundo, la tendencia de la microempresa por estar más presente en la economía española. Todo esto, más que ser un producto del momento de crisis económica que vivimos parece ser responde a un cambio en el modelo productivo que ha venido para quedarse y que se acentuará en los próximos años. Algo tan a priori complicado puede ser fácilmente entendible si se explica con ejemplos cercanos y comprensibles; Marc Vidal lo demuestra en su blog, en un artículo que por sencillo es simplemente genial.

Lo anterior explica también en parte el auge de las microempresas, dado que las grandes empresas, en un intento por adaptarse al nuevo contexto y por ganar en eficiencia, suelen subcontratar muchos procesos que antes tenían incorporados. Es el tiempo del freelance, de las empresas especializadas en tareas y procesos muy concretos y, normalmente, vinculadas con lo tecnológico.

En este contexto, el mercado laboral es quizás el sector en el que la percepción de cambio ha sido mayor. Hace unos años la expectativa de cualquier trabajador era la de hacer carrera en una empresa y mantenerse en ella todo lo posible. Pues bien, hoy la inestabilidad laboral es una realidad, y ello plantea la necesidad de que todo trabajador se plantee su futuro profesional en términos de adaptarse, reinventarse, reciclarse y ubicarse allá donde haga falta. Ello obliga a estar a la última y a tener cierta continuidad en la formación personal. Sólo los trabajadores realmente talentosos y generadores de valor podrán optar a cierta continuidad en las organizaciones, pues cotizan cada vez más al alza; de hecho, algunas empresas han generado ecosistemas laborales específicos para retener este tipo de trabajadores.

Lo anterior también tiene su situación equivalente a nivel de organización. Hace unos años el entorno en el que operaban las organizaciones, sobre todo las empresas, era relativamente estable. De vez en cuando llegaba un periodo de recesión y reconversión, los famosos ciclos económicos, que obligaba a llevar a cabo determinados ajustes para reencontrar el hueco esperado en mercado. Hoy el entorno en el que se mueven las organizaciones es extremadamente cambiante, rápido, inestable, tanto que en ocasiones completar una adaptación supone empezar otra. Ello obliga a que las organizaciones deban adecuarse a tal circunstancia, lo que conlleva una apuesta por los modelos de gestión creativos y de corresponsabilidad, e implica también una estructura menos jerarquizada.

Esta agilidad que demandan las organizaciones, esta necesidad de adaptación rápida a un entorno cambiante, se tiende a afrontar mediante equipos de trabajo más pequeños y dispersos, unidos tecnológicamente. Incluso en determinados sectores se ha impuesto el trabajo en casa, algo para muchos impensable hace pocos años. Y, por supuesto, la presencia de la mujer es cada vez más importante. En todo este marco, el entorno de trabajo por excelencia es virtual, en especial todo lo relacionado con la nube, que posibilita múltiples ventajas en términos de costes, accesibilidad, integración y flexibilidad, una realidad que sin duda señala que la oficina del futuro estará en internet.

Otro de los cambios más significativos y relevantes se deja entrever en el hecho de que hoy en día la ubicación física de la organización, el peso de contar con instalaciones, se ha desvalorizado dando paso a un modelo colaborativo que ya no es exclusivamente endógeno, sino que aglutina la actividad de varias empresas distintas. Esta realidad se está imponiendo incluso ¡entre empresas competidoras! Además, la innovación hoy es obligada. Hace años era una parcela vinculada a un Departamento específico; sin embargo hoy se tiende a integrarla en el conjunto de la organización.

Por lo tanto, los cambios producidos en el mundo de las organizaciones durante los últimos veinticinco años resultan en un contexto más difícil y complejo de trabajo, en el cual aquellas han tenido que adaptarse mediante procesos de horizontalización y creatividad como medio por el cual adaptarse a una realidad cambiante. Ello marca el sendero que lleva a la organización del mañana, ¿estás en disposición de afrontarlo?

¿Qué cambios en tu forma de trabajar han sido más destacables en las últimas décadas? ¿y en las organizaciones en las que has trabajado?

Mapas de afinidad

Mapas de afinidad

Seguramente en alguna ocasión, en el seno de nuestra organización (sea ésta empresa, asociación, etc.) hemos tenido la necesidad de generar una gran cantidad de ideas sobre un asunto determinado en un tiempo muy limitado, normalmente con la intención de solventar un problema concreto. En tal tesitura suele imponerse la recomendación de aunar el esfuerzo colaborativo de las personas que componen la organización en una reunión o reuniones para, en lo que duren éstas, analizar ideas que constituyan vías de solución al problema identificado. Creatividad y eficiencia de la mano; el fundamento de las soluciones colaborativas ante problemas y retos determinados.

Usualmente para este tipo de situaciones suele utilizarse una herramienta tan simple y efectiva como la lluvia de ideas, una técnica de ejecución rápida que posibilita contar con un amplio abanico de propuestas de diversa naturaleza. A veces, incluso, generan un debate que puede llegar a ser realmente productivo. Sin embargo, en ocasiones es una herramienta que, o bien no funciona, o bien se queda a medias; gran parte de aquellas puede deberse a que no se ha planteado bien la ejecución de la técnica, pero en otras, simplemente, se queda corta. Para solventarlo, una buena opción es utilizar el mapa de afinidad, que no es otra cosa que una técnica mejorada de la lluvia de ideas que posibilita, primero, hacer visual aquella y, segundo, ordenar y estructurar las ideas planteadas para analizarlas en base a su afinidad e importancia.

Esta herramienta podemos aplicarla sobre varios supuestos que en mayor o menor medida pueden ser recurrentes en el mundo de las organizaciones: crear un diseño o producto, mejorar un servicio, generar una estrategia determinada, enfocar un esfuerzo determinado a un resultado concreto, tomar decisiones, identificar oportunidades, etc. En resumen, es necesario reiterar que se trata de identificar soluciones ante problemas concretos.

La secuencia de la herramienta es la siguiente:

  1. Definir el problema, situación o cuestión a resolver.
  2. Pedir a todos los participantes que en un máximo de 10 minutos planteen sus ideas en postits, una por unidad, y que realicen una brevísima presentación de aquellas. La presentación se hará sobre un muro, situando los postits correspondientes.
  3. Categorizar en columnas las ideas de acuerdo a su naturaleza, relación o efecto, en base a cómo se formule el punto 1. En otras palabras, agrupar por afinidad.
  4. Sobre la base de las categorías creadas generar debate grupal con tendencia a ponderar la importancia de todas las ideas aportadas.
  5. Es importante orientar la herramienta a la toma de una decisión, en este caso apostar por la a priori mejor idea (o ideas), para proceder a estudiar su factibilidad.

Dependiendo del número de participantes, la herramienta puede tener una duración variable, aunque no es recomendable superar la hora y media. Las ideas que no hayan encontrado relación posible cabe agruparlas en una categoría general, una especie de cajón de sastre, para posibilitar también su análisis. Igualmente, las repeticiones conviene registrarlas, ya que la reiteración en la idea señala que tiene un valor específico para el grupo, lo que merece una atención especial. Si existe algún problema en la categorización de varias ideas, quizás convendría reformular las categorías. Es importante mediar y dinamizar para que la participación de los asistentes sea plena.

Esta herramienta tiene pleno valor cuando se generan muchos datos y dicha información es valiosa, lo que dependerá mucho de la composición de los participantes. En su desarrollo, la persona que desarrolle y dinamice la misma debe velar en especial por que la categorización esté bien hecha y sea significativa.

En resumen, estamos ante una herramienta sumamente sencilla, barata y potente que puede ayudarte a identificar soluciones ante retos importantes en tu organización. ¿Te animas a utilizarla?

¿Qué técnicas o herramientas sueles utilizar en tu organización para identificar la solución a un problema? ¿Qué resultados obtienes? Opina y comparte.

100 sentencias que deberían cambiar el ánimo de cualquier emprendedor

100 sentencias que deberían cambiar el ánimo de cualquier emprendedor

Ayer fue el Blue Monday, el día supuestamente más triste del año, una fecha que surgió en 2005 de acuerdo a una fórmula matemática ideada por Cliff Arnal, un experto en motivación e investigador de la Universidad de Cardiff, que llegó a la conclusión de que el tercer lunes del año es el día en que se cumplen todas las condiciones para que estemos peor anímicamente… Por supuesto, no estamos ante una fecha real, pero sí llama la atención sobre el hecho de que las personas asociamos determinadas fechas y dificultades con un estado mental y emocional, y que esto nos afecta en cómo abordamos el hoy y ahora.

El hecho es que, como humanos que somos, estamos sometidos a muchos condicionantes que pueden afectar a cómo afrontamos lo que hacemos, y que la diferencia entre salir adelante y tener éxito está en gran medida en cómo abordamos nuestros estados emocionales. Si en tu caso estás emprendiendo, o si ya lo hiciste y te encuentras con tesituras de esta naturaleza en el ejercicio de tu actividad, sabrás mejor que nadie que hay días en los que hubiera sido mejor no levantarse.

Por todo ello, te hemos preparado una serie de frases inspiradoras procedentes de diversas personalidades que esperamos te ayuden a recordar la razón por la cual estás haciendo lo que haces, y que te impulsen a superar las bajadas en el estado de ánimo que puedas tener en cualquier momento. ¡Siempre habrá alguna sentencia que puedas asociar a tu situación!

  1. “Algunas personas sueñan con hacer grandes cosas, mientras otras están despiertas y las hacen” – Anónimo.
  2. “Para ser irreemplazable, uno debe buscar siempre ser diferente” – Coco Chanel.
  3. “Una vez que se aprende a abandonar, se convierte en un hábito” – Vince Lombardi.
  4. “Una onza de acción vale una tonelada de teoría” – Ralph Waldo Emerson.
  5. “Un negocio que no hace otra cosa más que dinero es un negocio pobre” – Henry Ford.
  6. “Un líder es alguien que conoce el camino, anda el camino, y muestra el camino” – John C. Maxwell.
  7. “Un hombre con una nueva idea es un loco hasta que ésta triunfa” – Mark Twain.
  8. “Un error es simplemente otra forma de hacer las cosas” – Warren Bennis.
  9. “Tu reputación es más importante que tu paga, y tu integridad vale más que tu carrera” – Ryan Freitas.
  10. “Tú no eres tu currículum, eres tu trabajo” – Seth Godin.
  11. “Toma 20 años crear una reputación y cinco minutos arruinarla. Si piensas de esa manera, harás las cosas diferente” – Warren Buffet.
  12. “Tengo la oportunidad de ser lo que quiera ser” – Johnnetta McSwain.
  13. “Tener grandes expectativas es la clave de todo” – Sam Walton.
  14. “Tan solo los mediocres nunca tienen un mal día” – Anónimo.
  15. “Tan solo hay tres grupos de personas: los que hacen que las cosas pasen, los que miran las cosas que pasan y los que preguntan qué pasó” – Nicholas Murray Butler.
  16. “Siempre entrega más de lo esperado” – Larry Page.
  17. “Si todo parece bajo control, entonces no estás yendo lo suficiente deprisa” – Mario Andretti.
  18. “Si se valora poco, no le quepa duda de que el mundo no subirá el precio” – John Maxwell.
  19. “Si quieres llegar a algún lugar tienes que saber a dónde quieres ir y cómo llegar ahí. Entonces nunca, nunca, nunca rendirse” – Norman Vincent Peale.
  20. “Si eres claro con aquello que quieres, el mundo responde con claridad” – Loretta Staples.
  21. “Si de todos modos vas a pensar, piensa en grande” – Donald Trump.
  22. “Ser un emprendedor es vivir unos pocos años de tu vida como nadie quiere, de tal forma que puedes disfrutar del resto de tu vida como nadie puede” – Anónimo.
  23. “Quiero hacerlo porque quiero hacerlo” – Amelia Earhart.
  24. “Puedo aceptar el fracaso, todos fracasan en algo. Pero no puedo aceptar no intentarlo” – Michael Jordan.
  25. “Puedes preguntar a los clientes qué quieren, y después intentar dárselo. Pero, en el momento en que puedas proporcionárselo, ellos querrán algo completamente nuevo” – Steve Jobs.
  26. “No trates de ser original, sólo trata de ser bueno” – Paul Rand.
  27. “No te preocupes por la financiación si no la necesitas. Hoy empezar un negocio es más barato que nunca” – Noah Everett.
  28. “No sé cuál es la clave del éxito, pero la clave del fracaso es intentar agradar a todo el mundo” – Bill Cosby.
  29. “No puedes elegir cómo vas a morir, o cuándo. Sólo puedes decidir cómo vas a vivir. Ahora” – Joan Báez.
  30. “No podía esperar para el éxito, así que seguí adelante sin él” – Jonathan Winters.
  31. “No necesitas tener un cargo, ser poderoso, o ser influyente para liderar. Solo tienes que estar conectado y comprometido” – Seth Godin.
  32. “No me voy a limitar a mí misma sólo porque otras personas no aceptarán el hecho de que yo puedo hacer otra cosa” – Dolly Parton.
  33. “No juegues a juegos que no entiendes, incluso si ves a muchas otras personas ganando dinero de ellos” – Tony Hsieh.
  34. “No importa lo despacio que vayas, siempre y cuando no te detengas” – Confucio.
  35. “No importa cuán brillante sea tu mente o estrategia, si estás jugando solo, siempre perderás ante un equipo” – Reid Hoffman.
  36. “No hay nada de malo en quedarse pequeño. Puedes hacer grandes cosas con un equipo pequeño” – Jason Fried.
  37. “No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la más receptiva al cambio” – Charles Darwin.
  38. “Nadie puede producir grandes cosas si no es totalmente sincero a la hora de tratar consigo mismo” – James Russell Lowell.
  39. “Nada tarda tanto en llegar como lo que nunca se empieza” – Alain.
  40. “Nada grande se ha conseguido jamás sin entusiasmo” – Ralph Waldo Emerson.
  41. “Los home runs de ayer no ganan los partidos de hoy” – Babe Ruth.
  42. “Los ganadores nunca abandonan y los que abandonan nunca ganan” – Vince Lombardi.
  43. “Lo que no se empieza nunca tendrá un final” – Johann Wolfgang von Goethe.
  44. “Las personas rara vez compran lo que necesitan. Compran lo que quieren” – Seth Godin.
  45. “Las oportunidades de negocio son como los buses, siempre hay otro llegando” – Richard Branson.
  46. “Las ideas son fáciles. La implementación es difícil” – Guy Kawasaki.
  47. “La única parte donde el ‘éxito’ aparece antes que el ‘trabajo’ es en el diccionario” – Vidal Sasoon.
  48. “La suerte tiene lugar cuando la preparación se encuentra con la oportunidad” – Earl Nightingale.
  49. “La regla de oro de todo hombre de negocios es esta: Ponte en el lugar de tu cliente” – Orison Swett Marden.
  50. “La manera de empezar es dejar de hablar y empezar a hacer” – Walt Disney.
  51. “La lógica te llevará del punto A al B. La imaginación te llevará a todas partes” – Albert Einstein.
  52. “La función del liderazgo es producir más líderes, no más seguidores” – Ralph Nader.
  53. “La complejidad es tu enemigo. Cualquier tonto puede hacer algo complicado. Lo difícil es mantener las cosas simples” – Richard Branson.
  54. “Hoy es cuando comienza todo lo que va a ocurrir a partir de ahora” – Harvey Firestone.
  55. “Hombre sin sonrisa no abre tienda” – Proverbio chino.
  56. “Haz feliz a aquellos que estén cerca, y aquellos que estén lejos vendrán” – Proverbio chino.
  57. “Hay dos grandes días en la vida de una persona: el día que nace y el día que descubre por qué” – John Maxwell.
  58. “Está bien celebrar el éxito pero es más importante prestar atención a las lecciones del fracaso” – Bill Gates.
  59. “Esperar que el mundo le trate justamente sólo porque usted es una buena persona es un poco como esperar que el toro no cargue contra usted porque es usted un vegetariano” – Dennis Wholey.
  60. “Esfuerzo continuo, no fuerza o inteligencia, es la clave para liberar nuestro potencial” – Winston Churchill.
  61. “En realidad competimos con nosotros mismos, nosotros no tenemos control sobre el rendimiento de otros” – Pete Cashmore.
  62. “Emprender no es ni una ciencia ni un arte. Es una práctica” – Peter Drucker.
  63. “Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida” – Confucio.
  64. “El último 10% que lleva lanzar algo requiere la misma energía que el primer 90%” – Rob Kalin.
  65. “El truco está en lo que uno enfatiza. Podemos hacernos miserables, o podemos hacernos fuertes. La cantidad de trabajo es la misma” – Carlos Castañeda.
  66. “El realismo es para pesimistas. Un optimista crea su propia realidad” – David Harley.
  67. “El noventa y nueve por cientos de los fracasos de liderazgo son fracasos de carácter” – Norman Schwarzkopf.
  68. “El mejor uso de la vida es dedicarla a algo que la sobreviva” – William James.
  69. “El mayor riesgo es no asumir ningún riesgo… En un mundo que cambia realmente rápido, la única estrategia en la que el fracaso está garantizado es no asumir riesgos” – Mark Zuckerberg.
  70. “El hombre que no tiene imaginación no tiene alas” – Muhammad Ali.
  71. “El hábito es el terreno de batalla diario del carácter” – John Maxwell.
  72. “El fracaso es sólo la oportunidad de comenzar de nuevo de forma más inteligente” – Henry Ford.
  73. “El éxito no es la clave de la felicidad. La felicidad es la clave del éxito. Si amas lo que haces, tendrás éxito” – Albert Schweitzer.
  74. “El éxito es la capacidad de ir de fracaso en fracaso sin perder entusiasmo” – Winston Churchill.
  75. “El destino no es cuestión de casualidad, sino cuestión de elección. No es algo a lo que se deba esperar, sino algo a conseguir” – Jeremy Kitson.
  76. “El coraje no es la falta de miedo, sino la decisión de que alguna otra cosa es más importante que el miedo” – James Neil Hollingworth.
  77. “Donde hay una empresa de éxito alguien tomó alguna vez una decisión valiente” – Peter Drucker.
  78. “Debe tener cierto criterio para saber si el deseo que tiene encaja con las habilidades que posee” – John Maxwell
  79. “Da tu primer paso con fe, no es necesario que veas toda la escalera completa, sólo da tu primer paso” – Martin Luther King.
  80. “Cuanto más tiempo pase sin que actúes más dinero estás dejando de ganar” – Carrie Wilkerson.
  81. “Cuando un hombre ha puesto un límite en lo que hará, ha puesto un límite en lo que puede hacer” – Charles Schwab.
  82. “Cuando las personas saben que se está midiendo su trabajo, aumenta su productividad” – John Maxwell.
  83. “Cuando encuentres una idea sobre la que no puedas dejar de pensar, esa es probablemente una buena idea que perseguir” – Josh James.
  84. “Creo honestamente que es mucho mejor fallar en algo que amas que tener éxito en algo que odias” – George Burns.
  85. “Con palabras no es como mejor se expresa la filosofía de una persona; se expresa en las decisiones que uno toma. A la larga, moldeamos nuestras vidas y nos moldeamos a nosotros mismos” – Eleanor Roosevelt.
  86. “Cada persona está compuesta de unos cuantos temas” – C.S. Lewis.
  87. “Aquellos que dicen que no puede hacerse, no deberían interrumpir a quienes lo están haciendo” – Proverbio chino.
  88. “A veces la vida te golpea con un ladrillo en la cabeza. No pierdas la fe” – Steve Jobs.
  89. “A menudo las personas están trabajando duro en la cosa equivocada. Trabajar en la cosa correcta probablemente es más importante que trabajar duro” – Caterina Fake.
  90. “¿Mi más grande motivación? Seguir retándome a mí mismo. Veo la vida como una larga educación universitaria que nunca tuve; todos los días estoy aprendiendo algo nuevo” – Richard Branson.
  91. “Yo no creo en el fracaso. No es fracaso si te gustó el proceso” – Oprah Winfrey.
  92. “Si se presiona a través de esa sensación de tener miedo, esa sensación de tomar riesgos, realmente cosas asombrosas pueden suceder” – Marissa Mayer.
  93. “Si has nacido sin alas, no hagas nada por impedir que te crezcan” – Coco Chanel.
  94. “Nuestra mayor debilidad radica en renunciar. La forma más segura de tener éxito es siempre probar sólo una vez más” – Thomas Alva Edison.
  95. “Muéstrame una persona que nunca ha cometido un error, y yo te mostraré una persona que nunca hizo nada” – William Rosenberg.
  96. “Es difícil hacer un trabajo realmente bueno en cualquier cosa que usted no piensa en la ducha” – Paul Graham.
  97. “Si lo puedes soñar, lo puedes lograr” – Walt Disney.
  98. “No he fracasado. Acabo de encontrar 10.000 maneras que no funcionan” – Thomas Alva Edison.
  99. “Apunta a la luna. Aunque falles, aterrizaras entre las estrellas – Les Brown.
  100. “A veces se gana y a veces… se aprende” – Robert Kiyosaki.

¿Has encontrado la tuya?

¿Qué frase o consejo te ha ayudado más en tu vida? ¿Cuál es la frase que crees debería algún día resumir lo que has hecho en tu existencia?

Oferta y pequeños negocios

Oferta y pequeños negocios

Es sabido que uno de los grandes retos, sino el mayor, de los pequeños negocios es el carácter limitado de lo que ofrece a sus clientes. Es, en términos generalistas, la pescadilla que se muerde la cola; un negocio pequeño no suele contar con recursos suficientes para todo lo que quisiera, lo que contribuye a tener que aceptar las condiciones que le ofrecen los proveedores, no siempre favorables ni cuantitativa ni cualitativamente, y que en definitiva resulta en una limitación de lo que se ofrece a los clientes, lo que redunda en limitar las posibilidades de crecimiento del negocio. Ésta limitación a veces es crítica, en otras ocasiones será ocasional, pero en ambos casos es muy posible que retraigan o modifiquen la intención de compra de nuestro cliente.

El caso es que esta situación condiciona totalmente la intención de compra del cliente. No hay nada que le frustre más que dirigirse a un negocio en busca de algo concreto y no encontrarlo. A veces esto responde a que el negocio no comercia con aquello tan concreto que busca ese cliente, en cuyo caso será un cliente que nunca más vuelva. En otras ocasiones, vendiendo el tipo de género que demanda, nuestra oferta está por debajo de sus expectativas, lo que conllevará posiblemente que busque otro comercio de referencia. Otras, lo más usual, es que, siendo el negocio adecuado, siempre hay algo que falta, lo que no necesariamente puede implicar perder el cliente, pero sí que esa compra se dirija a realizarla en otro lugar, aun en el caso de contáramos con el resto de artículos que tuviera intención de adquirir, dado que el desplazamiento va a tener que hacerlo de todas formas. Comentarios como “nunca tienen lo que busco”, “siempre han tenido de lo que pido”, son un torpedo en la línea de flotación de nuestra intención por retener clientes. De esta situación no se libran ni los negocios más especializados, pues siempre puede existir una característica o servicio adicional que pueda ser demandado y no encontrar satisfacción.

Esta situación, la de tener mucho y variado género pero no “de todo” (en producto, servicio o prestación), es típica en los pequeños negocios, y un handicap enorme para muchos de ellos. Suele reflejarse en la falta de un artículo muy concreto, una marca específica, una prestación determinada, o la ausencia de un servicio acorde a la expectativa del comprador. En la mayoría de las ocasiones esto responde a un hecho tan simple como que nuestra oferta no responde realmente a un análisis de mercado, sino simplemente a lo que sabemos hacer, lo que difícilmente se adecuará a una sociedad que modifica sus hábitos y formas de consumo a un ritmo acelerado. Esto es palpable por ejemplo en lo referente al uso de las nuevas tecnologías, o en la forma en que se nos presentan los productos (no hay más que comparar todo lo que ahora viene envasado con la forma en que lo adquiríamos hace unos años), por no hablar de las cada vez más diversificadas formas de provisión.

En fin, el hecho es que esta situación obliga a buscar soluciones que posibiliten que nuestro negocio se adecúe a lo que demanda nuestra clientela, que en definitiva es la que marca el pulso de nuestra actividad. La buena noticia es que todo esto podemos gestionarlo adecuadamente con una de las mayores fortalezas que todo pequeño negocio suele tener: la cercanía al cliente. Éste es el factor que, con ilusión y creatividad, hemos de saber aprovechar para enfocar el conjunto de nuestra actividad a lo que realmente nuestra clientela espera de nosotros.

Tradicionalmente, esta cercanía al cliente posibilitaba, con mucha voluntad, vocación, y a veces improvisación, responder adecuadamente a lo que aquél buscaba de nosotros. Hoy día sólo algunos negocios podrán seguir el mismo esquema, sobre todo los que no cuenten no competencia cercana (por ejemplo, los ubicados en núcleos rurales), pero incluso éstos notarán el cambio de tendencia.

Así las cosas, y explotando el potencial que esta cercanía al cliente puede reportar a nuestro negocio, conviene analizar las alternativas que están a nuestro alcance para superar inconvenientes de la naturaleza señalada. Algunas opciones podrían ser las siguientes:

  • ¿Necesitas incrementar tu capacidad de negociación con los proveedores? Una de las mejores opciones es impulsar un consorcio con otros negocios similares al tuyo, a través del cual puedan obtenerse mejores condiciones en la adquisición de productos. En otras ocasiones será posible adherirse a un modelo equivalente. Si en tu caso particular esto no es posible, la mejor opción es diversificar la cantidad de proveedores con los que trabajas; presupuesta lo que quieres adquirir y haz que sean ellos los que mejoren su oferta.
  • Establece lazos con otros comercios. En situaciones en las cuales seas consciente de que un cliente pueda demandarte algo que no estés en condiciones de proporcionar siempre podrás derivar a un tercer negocio donde tengas las garantías de que sí podrá encontrarlo, o que incluso podría proporcionártelo a ti en un plazo razonable. Las relaciones de reciprocidad en este sentido pueden ser muy beneficiosas para todos, fundamentalmente para el cliente, que puede ver satisfecha su demanda sin por ello cuestionar tu negocio.
  • ¿Se adecúa la estética y funcionalidad de tu negocio con el perfil de cliente que tienes? A lo mejor necesitas ambientar, equipar o redistribuir parte de tu negocio para adaptarlo a un segmento concreto de clientes. No necesariamente tiene que costarte mucho, y puede ayudarte a fidelizar clientela. Intenta también a probar ocasionalmente con nuevos productos, para ver cómo funcionan con tus clientes.
  • Abre vías de comunicación con tus clientes. Establece canales presenciales o telemáticos para facilitar que puedan opinar sobre tu negocio; posibilita que te orienten sobre sus gustos, expectativas, preferencias, etc. Generarás mayor sintonía con tu actividad. Prémiales por su colaboración y aprovecha para abrir una lista de posibles clientes que quieran estar al tanto de tus ofertas y novedades.
  • ¿Tu negocio depende de su escaparate? Juega con la disposición de tus productos, la época en que estés, fechas señaladas y ocasiones especiales que quieras aprovechar. Existen muchas técnicas de escaparatismo que pudieran serte muy útiles, especialmente si lo compaginas con caducidad en ofertas. Abre también tu escaparate a las nuevas tecnologías, especialmente a herramientas como las redes sociales. Si quieres, puedes aplicar esto a secciones concretas de tu negocio.

Como podrás comprobar, con poco puede hacerse mucho. A veces no depende tanto de lo que se tiene sino de en qué condiciones se proporciona. Eso si, lo que hagas es una apuesta de futuro, sé constante y no falles a lo que tus clientes esperan de ti.

¿Tienes alguna experiencia destacable en el sentido expuesto en el artículo? ¿Existe algún elemento que no hayamos incluido y que consideres especialmente relevante?