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La “titulitis” y el nuevo paradigma económico-laboral.

La “titulitis” y el nuevo paradigma económico-laboral.

En torno a los cambios en el paradigma económico-laboral se están generando muchos e interesantes debates; unos criticando los efectos que se prevén a medio y largo plazo, y otros para alabar sus virtudes en base a las posibilidades que abren. Sea como fuere lo que está claro es que a nadie que tenga conciencia de este fenómeno y lo que va a significar le deja indiferente.

Parece como que el cambio de paradigma per se tenga que ser bueno o malo. Algunos blogueros y tertulianos tratan de relativizar el cambio de paradigma y valorarle en función de alguno de sus aspectos individuales. Cómo que un cambio de paradigma fuese algo monolítico. Se olvidan de la multitud de aspectos que conforman un fenómeno tan complejo.

Hoy me gustaría centrarme en uno de los aspectos, que a nivel personal me parece más interesante, y que es la pugna entre la “titulitis” frente a los conocimientos autodidactas. Tradicionalmente venimos de una sociedad en donde si no posees una determinada titulación no puedes desempeñar una actividad determinada porque se presuponen unos conocimientos inferiores frente a aquel que posee un diploma determinado.

No hay que confundir esto con el desempeño de profesiones que exigen un itinerario académico-profesional determinado. Y si alguien no está de acuerdo con esto le invito a que se busquen un cirujano que haya aprendido el oficio a través de videotutoriales y sin ninguna formación reglada. Ni tampoco me refiero a los requisitos administrativos y legales que se exijan para llevar adelante un determinado proyecto con sus correspondientes firmas; por mucho que yo sepa de diseñar edificios o los conocimientos para el cálculo de estructuras no puedo legalmente avalar una documentación (lo cual no quita que pueda participar en estos procesos avalados por quien sí tiene firma).

A lo que me refiero es a ese pensamiento equivocado que dice que como se posee un diploma  ya sabes hacer esto o lo otro. Me explico con un hecho real: En una ocasión una mujer me comentaba que le parecía injusto que a su hijo, que se había especializado en marketing en una prestigiosa institución, no le hubiesen contratado en una agencia de publicidad y en cambio sí lo hubiesen hecho con otro que no tenía estudios. El otro candidato había aprendido por su cuenta y a ella le había costado su buen dinero. Lo que esta persona no entendía es que el talento y la creatividad no se obtienen aprobando exámenes.

El pensamiento que manifestaba esta mujer parte de un error muy común y que consiste en considerar la formación como una finalidad en sí misma. Cuando la realidad es que un título, no necesariamente universitario, es un medio que posibilita tener unos conocimientos de base pero que dista mucho de ser plenamente un profesional en una materia determinada. Para poder desempeñar una determinada actividad hay que tener, entre otras cosas, talento para la misma. Yo puedo aprenderme de memoria un determinado corpus legislativo pero sí mi mente no es capaz de reproducir los esquemas mentales que lo relacionan a la hora de componer un caso práctico nunca podré ejercer con éxito de abogado.

Cada día es más habitual a la hora de buscar empleo que te pregunten “¿qué problema me resuelve eso que dices que sabes hacer?”. Ya conocen tú curriculum, ya han visto los títulos y diplomas que posees subrayados en negrita, ahora el planteamiento cambia. El empresario busca resultados, de hecho cada vez son más las pruebas prácticas que se realizan. Y si estás en la tesitura del autoempleo la pregunta anterior suena así “¿qué problemas resuelvo a los demás?, ¿qué resultados les puedo ofrecer?”. Aquí no valen los diplomas, aquí valen los hechos. No quiere decir esto que no haya que adquirir conocimientos, todo lo contrario. Hay que coleccionar conocimientos en lugar de diplomas.

Cuando estudiábamos enfocaban nuestros esfuerzos a obtener títulos, la famosa “titulitis”, lo cual es nefasto para desarrollar la creatividad. El sistema educativo se orienta a superar unos exámenes, no a saber desenvolverse de manera rápida y efectiva en las mil y unas vicisitudes de la vida diaria. Y es que a nadie se le escapa que la creatividad no es algo que se aprenda en la formación reglada. Podemos aprender mucha teoría cobre la creatividad, pero no a ser creativo. Tenemos un sistema que premia los aciertos, en vez de dejar probar y permitir analizar resultados por sí mismo.

Una vez que tenemos una formación de base lo importante es adquirir conocimientos, ya sea en procesos reglados ya sea de forma autodidacta, pero siempre enfocados a que nos permitan resolver algún asunto que se nos pueda plantear. Como ya he dicho cuando nos entrevisten para un trabajo u ofrezcamos nuestros servicios quieren saber que problemas les resolvemos.

 

¿Consideras que estamos llegando al final de la “titulitis”? Si eres autodidacta nos cuentas si lo que has aprendido a hacer te es de utilidad. 

 

Fotografía: Por  jarmoluk CC0 Public Domain. [http://pixabay.com/es/service/terms/#download_terms], vía http://pixabay.com/

Quiero ser autónomo… en Portugal.

Quiero ser autónomo… en Portugal.

Durante esta última semana, y en medio de la habitual lectura de artículos en blogs y revistas especializadas, he observado una especial insistencia en las críticas hacia el sistema de autoempleo existente en España, lo que me ha llevado a indagar sobre ello. Artículos de particulares tan destacables como Lo que nunca te contaron sobre los autónomos, se unen a valoraciones de lo que supone ser autónomo en España en las categorías de “infierno” o “dolor de cabeza”, y que encontramos en los principales diarios y revistas del país*. El origen de esta última hornada de interés por nuestro sistema de trabajo autónomo parece ser está en un artículo publicado por la revista Forbes durante el pasado mes de diciembre, en el cual se comparaban sistemas similares en varios países occidentales, y que no dejaba muy bien parada a España en este sentido…

Recapitulemos. Cada autónomo debe pagar una cuota mensual cuyo mínimo se sitúa en casi 265 euros, y realizar declaraciones trimestrales de IVA e IRPF, cuyas cantidades variarán en función de la facturación alcanzada. La Ley de Emprendedores abrió la posibilidad de aligerar la carga a los nuevos trabajadores durante el primer año, pero aun así el modelo español dista mucho, muchísimo, de los países referencia de su entorno. El análisis de Forbes así lo pone de manifiesto pues, aunque no analiza el caso español, sí lo hace en los siguientes países, con los cuales sólo hay que realizar una sencilla comparativa:

  • El modelo mejor parado es el de EE.UU., del cual se destaca la rapidez burocrática (entre 15 y 20 minutos para darse de alta), la necesidad de contratar un seguro médico, y la tributación en función del rendimiento, el cual se sitúa en un 15%.
  •  Francia es según este estudio el sistema más favorable en el espacio europeo. En este país las cuotas dependen de la profesión y los ingresos obtenidos, y además el primer año no se paga ninguna. Los trabajadores en este régimen tienen derecho a asistencia sanitaria, jubilación, incapacidad temporal y pensiones de viudedad e invalidez.
  •  Le sigue el modelo del Reino Unido, que contempla una cuota fija que varía entre los 13 y los 58 euros. No existen las declaraciones trimestrales de IVA, y se paga al final del ejercicio final, en función de las ganancias obtenidas. (Nota: Forbes sólo tiene en cuenta en este caso los tramos de ingresos más bajos. El modelo británico es mucho más complejo, como puede verse en el siguiente enlace).
  • Con igual puntuación le sigue el modelo de Italia, del que se destaca la fiscalidad en función de las ganancias, tributando a un tipo del 20%.
  •  El siguiente caso corresponde al modelo de Portugal, del que llama la atención la inexistencia de cuotas y que no se paga IVA. Eso sí, la tributación del ejercicio se sitúa en el 24,5%. Con la misma puntuación está Holanda, caso del que se destaca el pago de cuota en 50 euros por año, la necesidad de pagarse un seguro médico (100 euros / mes), y la posibilidad de complementar con la contratación de otros seguros.
  •  En el último lugar del estudio se sitúa el caso de Alemania, que contempla una cuota de 140 euros mensuales siempre y cuando se obtengan 1.700 euros de ingresos netos. Además, en este modelo cada trabajador ha de pagarse un seguro médico que oscila entre los 150 y 200 euros.

En resumen, el peor de los casos analizados es, con mucho, más flexible y ventajoso para los trabajadores autónomos de aquellos países que para sus homólogos españoles, y ello pese a que este colectivo representa en España una tasa en torno al 20% sobre el total de la población activa y a que desde las distintas administraciones públicas se ha estado enviando machaconamente el mensaje de que son parte importantísima del presente y futuro de la economía española, y por supuesto y bajo el eufemismo del “emprendimiento”, de la salida de la crisis. La pregunta lógica, viendo las diferencias entre países es, ¿por qué aquí no podemos tener un régimen de trabajo autónomo equivalente a cualquiera de los casos contemplados? Si tan importantes son y serán para nuestra economía, ¿por qué es uno de los colectivos peor tratados por la Administración?

Personalmente conozco algunas personas que en su momento fueron autónomos, algunos brillantes y por mucho tiempo, pero que con la crisis se han arruinado, y que, teniendo las habilidades y destrezas para poder salir adelante por medio del autoempleo, no quieren verlo ni en pintura. Algunas sin ningún tipo de ayuda para subsistir. Para muchas personas es tal la carga de pagos de cuotas a la Seguridad Social, IVAs e IRPFs que no pueden soportar la idea de tener la sensación de trabajar para el Estado, de que todo su rendimiento se dirige a pagar impuestos al precio de ganar cuatro duros y de entramparse de por vida.

Pero lo peor de todo es que es el propio Estado el que contribuye decisivamente a que la situación del trabajador autónomo sea precaria e inestable. Las diferencias entre aquel y cualquier trabajador por cuenta ajena es abrumadora en condiciones y derechos. La carga impositiva y condiciones respecto a las sociedades es igualmente notable; las obligaciones tributarias para un trabajador autónomo no sólo son mayores, sino que comparativamente tienen efectos que no son equiparables. Se ha llegado incluso a incorporar la famosa “tarifa plana” para nuevos trabajadores, que obliga en cinco ejercicios, y que para muchos supondrá un canto de sirena que les llevará irremisiblemente a entramparse.

¿Qué es lo que le pasa a este país? Siendo éste asunto que viene de lejos, parece que refleja una incapacidad manifiesta de los diversos gobiernos por ponerle sentido común, y cierta sensación de que al final prevalece el derecho fagocitador de la Administración sobre la actividad que controla. No solo no se promueve que exista más y mejor actividad económica, sino que ésta se “castiga”, lo que a su vez incentiva las prácticas de economía sumergida que tanto daño hacen al interés común.

En qué quedamos pues. ¿No es el autoempleo la herramienta donde reposa nuestro futuro bienestar? Que alguien nos explique por qué cualquiera de los modelos expuestos no puede implementarse en España, sólo quizás así nos demos cuenta de que la lógica en las prioridades y en la forma en cómo funcionan las cosas tienen un sentido contrario al que cabe esperarse. Mientras tanto, seguimos penalizando las oportunidades de desarrollo del país.

En tu experiencia como trabajador autónomo, ¿cuál es la mayor dificultad con la que te has encontrado? ¿cuáles son a tu criterio las medidas que los poderes públicos deberían tomar para regular el autoempleo?

* Siento no poder enlazar a las fuentes respectivas, pero la actual redacción de la Ley de Propiedad Intelectual, según se reformó durante el año pasado, obliga a no hacerlo en medios vinculados a AEDE. Si quieres saber cómo te afecta esta Ley respecto al uso de contenidos en internet, consulta este enlace; si además de informarte sobre ello, quieres sumarte a la presión por cambiar dicha situación, te recomiendo la lectura del siguiente artículo.

El turismo ecuestre: recurso a desarrollar.

El turismo ecuestre: recurso a desarrollar.

Durante los años que profesionalmente estuve vinculado al desarrollo local en el Camino de Santiago no fue infrecuente ver peregrinos a caballo, no es que abundasen pero tampoco es que vieses uno de trimestre en trimestre. El caballo no deja de ser, junto con el  caminar, un medio de transporte originario en la ruta jacobea. Históricamente los más humildes a pie, y los más pudientes (alto clero y nobleza) en sus cabalgaduras. Conversando con algunos jinetes, que buscaban más acomodo para sus cabalgaduras que para ellos, te percatabas de lo poco desarrollado que está el turismo orientado hacia quienes les gusta disfrutar de sus cabalgaduras, ya sea como jinetes o como conductores de un carro.

Cuando profundizas en el tema te percatas no  sólo de que es un recurso turístico poco desarrollado, sino también de las oportunidades que ofrece para el medio rural. Estamos hablando por un lado de instalaciones y servicios para atender las personas (alojamiento, restauración, comercio local); y por otro para atender a los animales (cuadras y comida), que además va a permitir poner en valor recursos ociosos e infrautilizados existentes.

Evidentemente de todo lo expuesto hasta aquí ya ha habido quienes se han dado cuenta. En las últimas dos décadas conozco casos de picaderos, centros de pupilaje y doma, que empezaban a diversificar su actividad económica organizando rutas de dos o tres días a caballo. Más recientemente podemos hablar, entre otros, del proyecto de cooperación transnacional de entidades de desarrollo local de España, Francia, Hungría y Portugal que ha buscado la creación de una red europea de posadas ecuestres, contando además con la cooperación de la Real Federación de Hípica Española. En la actualidad, fruto del proyecto anterior, se han homologado una serie de itinerarios. No quiere decir esto que sean estos y sólo estos los únicos itinerarios que pueden realizarse. Por ejemplo, en Castilla y León este tipo de actividades se consideran de turismo activo, donde los titulares de estas actividades recabando los permisos pertinentes pueden desarrollar diferentes rutas.

Aunque cada día este tipo de actividades se han democratizado más, lo cierto es que mayoritariamente siguen siendo quienes las practican personas de poder adquisitivo medio-alto, en especial cuando hablamos de aquellos que son propietarios de los caballos. Este argumento puede posibilitar en gran medida animar a los particulares a realizar las inversiones necesarias para ir creando las infraestructuras necesarias.

Y es que cuando de turismo ecuestre se trata, estamos hablando de todo un microcosmos de actividad económica que se generará a su alrededor. En el segundo párrafo ya se ha mencionado el alojamiento de personas y animales pero también hablamos de: mantenimiento y recuperación de caminos, instalación de toda la señalética informativa, edición de material turístico y promocional, y/o complemento económico para veterinarios y herreros. Donde ahora podemos traducir todo esto en puestos de trabajo que puede ayudar a generar o, más fácilmente, a mantener los ya existentes. Teniendo en cuenta que todo ello conlleva procesos de formación para la especialización del personal.

Lo que tampoco se debe perder de vista es la alta conjugación del turismo ecuestre con otros recursos turísticos ya existentes, como el ejemplo inicial del Camino de Santiago; el turismo ecuestre no necesariamente debe discurrir por escarpados montes ni profundos desfiladeros. Todos los paisajes de nuestra geografía rural tienen su encanto, la cuestión está en saber venderlos. Ni tampoco olvidar que la gastronomía es una buena compañera de camino, igual que encontrarse monumentos.

Por supuesto que desarrollar el turismo ecuestre requiere de la complicidad de todos aquellos que tienen intereses en el territorio, desde las Administraciones Públicas a los ciudadanos particulares, pasando por las asociaciones de empresarios y los grupos de acción local. Respecto a las Administraciones Públicas no debemos olvidar competencias sobre tránsito de animales y alojamiento de los mismos, competencias sobre los propios caminos, sobre el propio turismo, etc. Tampoco hay que perder de vista el papel de los grupos de acción local a la hora de buscar y promocionar los itinerarios más adecuados en su territorio y de realizar una formación acorde a las necesidades de las personas que quieran trabajar en este tema y en las diferentes actividades que pueden darse. Nunca hay que descartar la colaboración entre particulares. El dueño de cualquier establecimiento de turismo rural puede perfectamente convenir con alguno de sus vecinos que mientras él aloja a las personas el otro cuide de los caballos. Siempre que se reúnan los requisitos, que puedan ser exigibles por cada administración regional o las ordenanzas municipales, el turismo ecuestre puede ser un complemento de renta para economías familiares agrarias.

Aunque sobre el papel parece fácil, ahora toca que los valientes den un paso al frente.

Si conoces algún itinerario existente ¿consideras que conjuga todos los elementos mencionados? ¿Mejorarías algo? Si estás pensando en desarrollar uno ¿nos cuentas las claves que lo hacen más vendible?

 

Fotografía: Por Rudy2006  CC0 Public Domain. [http://pixabay.com/es/service/terms/#download_terms], vía http://pixabay.com/

El Índice de Libertad Económica 2015.

El Índice de Libertad Económica 2015.

Hace unos días se ha publicado el Índice de Libertad Económica 2015, cuya mayor utilidad radica en que sirve para conocer el grado de libertad existente a la hora de generar actividad económica en un determinado país. El actual índice se ha elaborado con los datos referentes a 2014. Desde 1995 el centro de investigación política The Heritage Foundation, con sede en los Estados Unidos de América, realiza una investigación para tomar el pulso a la libertad económica y de mercado. El Índice de Libertad Económica se ha convertido en una publicación de referencia en el ámbito económico a nivel mundial, tanto para economistas y sociólogos como para inversores. Destacando del mismo la amplitud del estudio y lo rigurosos de la metodología de elaboración. Respecto a lo primero este último informe se ha realizado sobre 178 países. Y respecto a lo segundo 10 han sido las libertades analizadas agrupadas en 4 apartados que son:

  • El estado de derecho: derecho de propiedad y libertad frente a la corrupción.
  • Tamaño del gobierno: libertad fiscal y gasto público.
  • Eficacia reguladora: libertad empresarial, libertad laboral y libertad monetaria.
  • Apertura de los mercados: libertad comercial, libertad de inversión y libertad financiera.

La ubicación de los diferentes países en el índice se mide en un centenar de puntos, donde de 80 a 100 se considera que es libre, de 70 a 79,9 se es mayormente libre; de 60 a 69,9 el país es moderadamente libre; de 50 a 59,9 la nación es mayormente libre; y de 0 a 49,9 se considera que la libertad económica está reprimida.

Del presente informe destaca que “la libertad económica ha incrementado a nivel mundial por tercer año consecutivo”. Aunque la media mundial se encuentra en el 60,4, es decir el mundo es moderadamente libre. También se recuerda que aproximadamente el 65% de la población mundial vive en economías mayormente controladas o reprimidas. Aunque se percibe una tendencia a escalar puntos entre los países de economías poco desarrolladas o emergentes.

También señala que sólo cinco economías se encuentran en la parte alta de la clasificación, que de mayor a menor son: Hong-Kong, Singapur, Nueva Zelanda, Australia y Suiza. Tendremos que esperar a ver cómo siguen desarrollándose la tutela de la República Popular China sobre la Región Administrativa especial de Hong-Kong para ver si sigue a la cabeza del ranking en próximos años; a la par que el segundo en el ranking, Singapur, técnicamente está al borde del empate.

El incremento mundial de la libertad económica ha estado motivado por la mejor puntuación en los apartados de libertad comercial, monetaria y frente a la corrupción. Poniendo en relación las áreas geográficas y categorías de clasificación en que están los diferentes países se constatan los siguientes hechos:

  • Que los tres países de América del Norte se hallan en la clasificación de mayormente libres y moderadamente libres.
  • Que Medio en Oriente/África del Norte los grandes productores de petróleo están en las dos categorías anteriormente citadas. Y que la zona participa de cuatro de las cinco clasificaciones, con la excepción de libre.
  • Que Centroamérica, el Caribe y Sudamérica están lideradas por Chile, Colombia y Santa Lucía.
  • Que la zona Asia-Pacífico ocupa los cuatro primeros puestos de la clasificación mundial. Pero que a la vez es un área geográfica muy heterogénea donde también está el menor puntuado, que es la República Popular democrática de Corea del norte.
  • Que en Europa se dan también las cinco categorías de puntuación, encabezadas por Suiza. Destacando también el informe la pujanza de Estonia en los últimos años para escalar puestos. Y que Grecia y Rusia son donde más se reprime a misma.

Concluye esta publicación con la relevancia que la libertad económica tiene para el desarrollo socioeconómico, para lo cual la pone en comparativa  con la salud, los ingresos per cápita, educación y medioambiente.

Respecto a España nos encontramos que ocupa el puesto número 49 dentro del grupo de los moderadamente libres. Lo que nos ubica tras países como Chipre, Botsuana, Barbados, Perú o Jamaica. Curiosa posición y compañeros de ubicación si atendemos a lo que se vende desde los estamentos políticos. Máxime si tenemos en cuenta que libertad económica también conlleva libertad de emprendimiento, y aquí no hacen más que vendernos el discurso de lo fácil que es emprender.

Sé que suena como un alegato, pero creo que: No puede existir libertad económica mientras las grandes empresas e inversores puedan jugar con unas reglas y los autónomos y pymes con otras. No puede existir libertad económica mientras quienes representan el poder político acudan, cuando dejan el cargo, a embolsarse pingües beneficios en las grandes empresas de la nación.  No puede existir libertad económica mientras la corrupción sea una de las principales preocupaciones de los habitantes de un país. No puede existir libertad económica mientras la corrupción puede llegar a ser legitimada desde el estamento judicial dejando sin contenido la intencionalidad en la acción punible, recordando el caso del Exvicepresidente del Gobierno Español José Blanco. No puede existir libertad económica mientras exista la doctrina Botín, es decir pasar por la caja de la hacienda pública se evita ir a juicio.  En definitiva, no puede existir libertad económica mientras no juguemos todos con las mismas reglas.

¿Consideras que la libertad económica conlleva desarrollo socioeconómico? ¿Qué medidas propondrías para que España escalase puestos en el índice?

Organizaciones de ayer, hoy y… ¿mañana?

Organizaciones de ayer, hoy y… ¿mañana?

El mundo organizativo ha cambiado enormemente en los últimos veinticinco años. Es tan evidente que a veces asusta. La rapidez con que la sociedad se ha transformado en este periodo ha convertido a las empresas y organizaciones de entonces en modelos inviables en el ahora. Tal ha sido el impacto que la revolución en las tecnologías de la información han tenido en el comportamiento social y en las organizaciones.

Pensemos. Reuniones virtuales, documentación digital, almacenaje en la nube, la oficina en el móvil, bases de datos informáticas, conexión y comunicación en cualquier lugar, plataformas de pago, CRM, ERP, redes sociales… etc. Todo esto ha dejado obsoleto, o en el mejor de los casos en un segundo plano, los movimientos de trabajo, el listín telefónico, las reuniones presenciales, las agendas, las reuniones con proveedores, la atención presencial al cliente, etc. Es más, y fundamentalmente, ha afectado profundamente a los procesos de trabajo y en cómo éstos son abordados. Vamos a ver varios casos; toma nota, pues estos cambios marcan una tendencia que se plasmará en la organización del mañana.

Una primera dimensión objetivamente verificable de todo lo expuesto es la referente al tamaño humano de las empresas. Un análisis sobre los datos del INE durante los últimos quince años señalan una bajada general sobre todos los estratos de asalariados, acentuada en especial en las pequeñas y medianas empresas; sólo se salva el estrato entre uno y dos asalariados. Esto significa simple y llanamente que, primero, las empresas requieren y requerirán cada vez menos mano de obra y, segundo, la tendencia de la microempresa por estar más presente en la economía española. Todo esto, más que ser un producto del momento de crisis económica que vivimos parece ser responde a un cambio en el modelo productivo que ha venido para quedarse y que se acentuará en los próximos años. Algo tan a priori complicado puede ser fácilmente entendible si se explica con ejemplos cercanos y comprensibles; Marc Vidal lo demuestra en su blog, en un artículo que por sencillo es simplemente genial.

Lo anterior explica también en parte el auge de las microempresas, dado que las grandes empresas, en un intento por adaptarse al nuevo contexto y por ganar en eficiencia, suelen subcontratar muchos procesos que antes tenían incorporados. Es el tiempo del freelance, de las empresas especializadas en tareas y procesos muy concretos y, normalmente, vinculadas con lo tecnológico.

En este contexto, el mercado laboral es quizás el sector en el que la percepción de cambio ha sido mayor. Hace unos años la expectativa de cualquier trabajador era la de hacer carrera en una empresa y mantenerse en ella todo lo posible. Pues bien, hoy la inestabilidad laboral es una realidad, y ello plantea la necesidad de que todo trabajador se plantee su futuro profesional en términos de adaptarse, reinventarse, reciclarse y ubicarse allá donde haga falta. Ello obliga a estar a la última y a tener cierta continuidad en la formación personal. Sólo los trabajadores realmente talentosos y generadores de valor podrán optar a cierta continuidad en las organizaciones, pues cotizan cada vez más al alza; de hecho, algunas empresas han generado ecosistemas laborales específicos para retener este tipo de trabajadores.

Lo anterior también tiene su situación equivalente a nivel de organización. Hace unos años el entorno en el que operaban las organizaciones, sobre todo las empresas, era relativamente estable. De vez en cuando llegaba un periodo de recesión y reconversión, los famosos ciclos económicos, que obligaba a llevar a cabo determinados ajustes para reencontrar el hueco esperado en mercado. Hoy el entorno en el que se mueven las organizaciones es extremadamente cambiante, rápido, inestable, tanto que en ocasiones completar una adaptación supone empezar otra. Ello obliga a que las organizaciones deban adecuarse a tal circunstancia, lo que conlleva una apuesta por los modelos de gestión creativos y de corresponsabilidad, e implica también una estructura menos jerarquizada.

Esta agilidad que demandan las organizaciones, esta necesidad de adaptación rápida a un entorno cambiante, se tiende a afrontar mediante equipos de trabajo más pequeños y dispersos, unidos tecnológicamente. Incluso en determinados sectores se ha impuesto el trabajo en casa, algo para muchos impensable hace pocos años. Y, por supuesto, la presencia de la mujer es cada vez más importante. En todo este marco, el entorno de trabajo por excelencia es virtual, en especial todo lo relacionado con la nube, que posibilita múltiples ventajas en términos de costes, accesibilidad, integración y flexibilidad, una realidad que sin duda señala que la oficina del futuro estará en internet.

Otro de los cambios más significativos y relevantes se deja entrever en el hecho de que hoy en día la ubicación física de la organización, el peso de contar con instalaciones, se ha desvalorizado dando paso a un modelo colaborativo que ya no es exclusivamente endógeno, sino que aglutina la actividad de varias empresas distintas. Esta realidad se está imponiendo incluso ¡entre empresas competidoras! Además, la innovación hoy es obligada. Hace años era una parcela vinculada a un Departamento específico; sin embargo hoy se tiende a integrarla en el conjunto de la organización.

Por lo tanto, los cambios producidos en el mundo de las organizaciones durante los últimos veinticinco años resultan en un contexto más difícil y complejo de trabajo, en el cual aquellas han tenido que adaptarse mediante procesos de horizontalización y creatividad como medio por el cual adaptarse a una realidad cambiante. Ello marca el sendero que lleva a la organización del mañana, ¿estás en disposición de afrontarlo?

¿Qué cambios en tu forma de trabajar han sido más destacables en las últimas décadas? ¿y en las organizaciones en las que has trabajado?

Pequeñas obsesiones nocturnas de un emprendedor local.

Pequeñas obsesiones nocturnas de un emprendedor local.

En mis años trabajando promoviendo el desarrollo socioeconómico local trabajando con los futuros empresarios y emprendedores he podido observar un hecho muy común.  Las pequeñas obsesiones que a veces nos quitan el sueño. Y digo “pequeñas” porque son aspectos de menor trascendencia en el global de la idea que desarrollamos. Vistas desde la distancia arrancan una pequeña sonrisa al observador pero a quien está dentro en un momento dado le provocan incertidumbre y le quitan el sueño.

No obstante estas pequeñas obsesiones son algo muy humano y nos pueden alcanzar a cualquiera con independencia de que incluso, antes fuese quienes esbozásemos la sonrisa cuando son otros los que nos lo cuentan. Poco tienen que ver con el grueso de la idea que pretendemos desarrollar, pero en un momento dado les magnificamos y a veces llegan a ser el centro de nuestras preocupaciones. Algunos de ellos a modo de ejemplo, porque pueden  existir tantos como empresarios y emprendedores, son los siguientes.

La necesidad de contar con recursos informáticos de última generación. No necesitas tener el ordenador personal más potente, ni la mejor impresora láser multifunción del mercado. Lo importante es poseer unos medios informáticos adecuados a tus necesidades. Pregúntate qué uso vas a dar al mismo. Necesitas emitir facturas, enviar correos electrónicos y buscar información; pues entonces no compres el último superordenador, salvo que te dediques al diseño gráfico. Recuerda: que no por tener el mejor equipo del mundo las cosas se iban a realizar por sí solas. Somos nosotros los que tenemos que poseer los conocimientos para manejar el equipo.

La necesidad de contar con grandes instalaciones para desarrollar funciones accesorias mi negocio. Céntrate en tu actividad económica: reparación de vehículos, venta al por menor de productos alimenticios, instalador de agua caliente sanitaria, etc. Para esto no necesitas un espacio anexo de oficinas y sala de reuniones, necesitarás tener un pequeño espacio donde poder realizar estas tareas con tranquilidad y con cierta discreción en el caso de las reuniones.

La obsesión con saber de marketing, contabilidad, liquidación de impuestos, etc. Tú de lo que tienes que saber es de tu negocio, si reparas automóviles tendrás que saber equilibrar la dirección. Claro que es importante tener conocimientos  sobre muchas materias, pero no por eso debes de ser un experto en todas ellas; o ¿es que vas a dejar de vender en tu tienda para estudiarte un libro de 600 páginas para conocer los principios del marketing? Para ello no dudes en buscar profesionales de estas materias para que te asesoren y/o contratar sus servicios si te son necesarios.

No tienes porqué hacerlo todo. Evidentemente el núcleo de nuestra actividad principal, en la producción de bienes o servicios, es cosa nuestra. Pero no debemos descartar subcontratar cuando la situación lo requiera. Pequeños profesionales de oficios a veces acaban pillándose los dedos al comprometerse con los clientes en algo que es accesorio a lo que hacen y no pueden hacer. Hace unos días me contaba un profesional de la decoración que por hacer un pequeño favor a un cliente ha perdido dinero. “Son sólo unos taladros profundos en este punto de la pared” (y el agua salía a chorros por una bajante). Como me decía: “La próxima vez sólo hago los taladros que yo necesite”.

Frente a todas estas inquietudes sólo dos reflexiones, sobre lo material busca lo estrictamente necesario y sobre los conocimientos piensa que lo importante no es saber todas las cosas, sino conocer a quién tienes que dirigirte a preguntarlas en cada momento.

 

¿Conoces o padeces otras pequeñas obsesiones que te desvían de tu objetivo? ¿Nos las cuentas?

 

Fotografía: Por RyanMcGuire  CC0 Public Domain. [http://pixabay.com/es/service/terms/#download_terms], vía http://pixabay.com/