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Negocio local y clientes

Negocio local y clientes

 

La relación con el cliente suele ser para un negocio local, si no su principal, sí una de sus mayores fortalezas. Es de hecho, la “fortaleza” por excelencia, a la que se recurre siempre que se trata de las ventajas que los negocios locales tienen. Sin embargo, las cosas no son tan sencillas. Seguramente, si algún comerciante o empresario local lee éstas líneas pensará que dónde está la ventaja, pues nunca tiene clientes suficientes, o que mantener clientes le cuesta muchísimo, o incluso que no hay cliente perfecto y que hay algunos que no lo valen la pena, por poner sólo unos casos.

Sea como fuere, el hecho es que todo esto no es sencillo, lo que para unos es fácil para otros es complicado, donde algunos se muestran muy hábiles otros son incapaces. Vamos a analizar las principales ventajas y desventajas de esta relación.

En la lista de ventajas de suele destacarse el factor proximidad al cliente, el cual está caracterizado por el trato personalizado y por una relación directa y humana. Sin duda es la ventaja estrella, la que sostiene la posición de privilegio en el mercado local. Además, se basa en relaciones de confianza. Un ejemplo de ello podría resumirse en una conversación de este estilo: “Buenos días, venía buscando algo así para utilizar en este caso“, “perfecto, pero hágame caso, para lo que usted quiere le sobra con esto otro, que además le sale más barato“. Significativo, ¿no?

La escasez de personal podría también interpretarse en términos de ventaja para un negocio local. Contar con pocos trabajadores suele suponer para el cliente mayor iniciativa por parte del personal y más rapidez en la toma de decisiones. Esto es evidente a la hora de plantearse una consulta, reclamación o propuesta. En las grandes empresas una solicitud de esta naturaleza por parte de un cliente suele pasar por un procedimiento que obliga a que aquél deba someterse a un periodo de espera; aunque en esta faceta se ha mejorado mucho, no es raro que existan dificultades a la hora de adecuar la respuesta a lo que el cliente realmente quiere, aspecto en el cual los negocios locales tienen mucha ventaja, pues la disposición a tratar estas cuestiones en persona simplifica enormemente las cosas.

Sin duda, todo este trato personal y cercano también explica otra no menos importante ventaja que los negocios locales tienen sobre las grandes empresas, y que no es otra cosa que una enorme flexibilidad a la hora de adaptarse a las necesidades de su clientela. “Es una pena que no lo tengas de este color“, “no te preocupes, te lo busco y en un par de días lo tienes“; “me he dejado la cartera en casa“, “no hay problema, ya me lo pagarás“; “no entiendo muy bien cómo funciona esto“, “toma asiento, te lo explico en un momento“… ¿te suena? Partiendo de la base de que la gente es esencialmente buena, el carácter local del negocio facilita todo esto, dado que no es raro que existan lazos de amistad o vecindad. Te conozco. Sé que volverás. Nuestros hijos juegan juntos. Desayuno muchos días en tu cafetería. Los negocios funcionan, en este contexto, como generadores de comunidad.

Por citar otra ventaja más, destacaremos la capacidad de adaptación de los negocios locales a lo que demanda su clientela, lo que viene fundamentado en gran medida por todo lo que hasta ahora hemos expuesto. Esto se refleja en gran parte en el carácter propio que destilan los negocios locales, y es que el no tener que someterse a los principios y procedimientos de una matriz deja libertad absoluta para decidir sobre los valores, imagen, disposición y naturaleza del género, funcionamiento, etc. que el negocio tendrá, lo que incluye lógicamente también el trato con la clientela y la respuesta que se dará a sus expectativas.

Ahora bien, toda esta exposición estándar de ventajas puede en determinados casos distar mucho de la realidad, dado que el contexto en el que se ubica el negocio, las habilidades de su personal, o simplemente la capacidad manifiesta de plantearse cómo mejorar como tal hacen que lo a priori favorable se torne en un lastre que derive en un mal servicio. Rigidez, poco margen de trato, lentitud… son algunas de las manifestaciones que señalan un problema en la calidad del servicio, y que tiene su peor reflejo en la indiferencia hacia el cliente. Aperturas sin horarios, excusas ante compromisos, mala atención, o incluso actitud grosera, son parte de todo un bucle de situaciones que derivan de lo expuesto.

¿Qué hemos de hacer entonces para tornar nuestra relación con el cliente en una situación ventajosa? El resumen podría consistir en dar al cliente lo que a nosotros como tales nos gustaría recibir, y que suele traducirse en trato respetuoso, cordial y cercano, asistencia profesional, ayuda, voluntad de ofrecer lo máximo, responder a sus peticiones, etc. Es, en definitiva, un conjunto de acciones y percepciones que se enfocan a prestar un buen servicio. A continuación te damos algunas pistas de cómo conseguirlo:

  • Todo empieza por uno mismo. Ten la voluntad de saber qué opinan tus clientes de ti, tu plantilla, tu negocio y el trato y servicio que les proporcionas. Para ello, el punto de partida es la predisposición a escuchar, pero también a preguntar. Utiliza si quieres un buzón de sugerencias, cuestionarios anónimos, encuestas de satisfacción o incluso juegos, sorteos, etc. como medio para conocer qué demanda tu clientela. Recuerda, has de abrirte a todo tipo de opiniones, incluso las negativas; si hay reiteración en algún punto, presta a ese asunto especial atención.
  • Utiliza una herramienta para medir tu relación con tus clientes y la calidad del servicio que les proporcionas. La denominada Experiencia del Cliente es quizás uno de los mejores y más efectivos instrumentos con que puedes contar en tal sentido. Te recomendamos la lectura de este artículo de Javier Megias, uno de los principales referentes en España en estrategias de negocios, pues te ayudará a iniciarte en tal lógica.
  • Haz saber a tus clientes que ellos son importantes para ti. Destaca en tu local una declaración simpática en tal sentido, hazles partícipes de tu inquietud por mejorar tu servicio, premia su participación por hacer de tu negocio algo mejor, etc.
  • Ábrete a las nuevas tecnologías y utilízalas para que tus clientes se expresen con libertad. Las redes sociales son un instrumento perfecto, pero también puedes habilitar una dirección de correo electrónico, un blog, o incluso un foro en tu web, las posibilidades son enormes. Sólo asegúrate de que el medio que utilices es el que tus clientes usan. Utilízalas también para que tu servicio sea mejor, como por ejemplo para la reserva o compra de productos, reservas, medios de pago, etc.
  • Revisa si el trato y servicio que das es el adecuado para tus clientes. La forma en hablas, cómo das las bienvenida y despides, cómo te expresas, lenguaje no verbal, seguridad en la exposición, conocimiento profesional, utilidad de la información, solución proporcionada, rapidez, etc., son todos aspectos importantes que contribuyen a generar un buen servicio. Ojo, son aspectos globales; si haces todo bien pero fallas en sólo uno de ellos la calidad del servicio se resentirá.
  • Recuerda que todo lo expuesto lo puedes utilizar también como herramienta de marketing. En este caso utiliza la cabeza, ten claro qué quieres comunicar y elige los tiempos y formas adecuados, procurando dosificar tu presencia en la vida de tus clientes. Haz sentir a tus clientes, de nuevo, importantes; pero eso si, procura que se entienda en global, sin recurrir a explicitarlo.

Por último, recuerda que si detectas alguna deficiencia en tu servicio siempre podrás disponer de profesionales que te ayuden a solventarla. ¿Listos para dar lo mejor de nosotros a nuestros clientes?

¿Con qué cinco adjetivos crees que podría definirse el servicio que tu negocio da a tus clientes? ¿Cuáles son tus puntos fuertes? ¿Y los débiles?

Organizaciones de ayer, hoy y… ¿mañana?

Organizaciones de ayer, hoy y… ¿mañana?

 

El mundo organizativo ha cambiado enormemente en los últimos veinticinco años. Es tan evidente que a veces asusta. La rapidez con que la sociedad se ha transformado en este periodo ha convertido a las empresas y organizaciones de entonces en modelos inviables en el ahora. Tal ha sido el impacto que la revolución en las tecnologías de la información han tenido en el comportamiento social y en las organizaciones.

Pensemos. Reuniones virtuales, documentación digital, almacenaje en la nube, la oficina en el móvil, bases de datos informáticas, conexión y comunicación en cualquier lugar, plataformas de pago, CRM, ERP, redes sociales… etc. Todo esto ha dejado obsoleto, o en el mejor de los casos en un segundo plano, los movimientos de trabajo, el listín telefónico, las reuniones presenciales, las agendas, las reuniones con proveedores, la atención presencial al cliente, etc. Es más, y fundamentalmente, ha afectado profundamente a los procesos de trabajo y en cómo éstos son abordados. Vamos a ver varios casos; toma nota, pues estos cambios marcan una tendencia que se plasmará en la organización del mañana.

Una primera dimensión objetivamente verificable de todo lo expuesto es la referente al tamaño humano de las empresas. Un análisis sobre los datos del INE durante los últimos quince años señalan una bajada general sobre todos los estratos de asalariados, acentuada en especial en las pequeñas y medianas empresas; sólo se salva el estrato entre uno y dos asalariados. Esto significa simple y llanamente que, primero, las empresas requieren y requerirán cada vez menos mano de obra y, segundo, la tendencia de la microempresa por estar más presente en la economía española. Todo esto, más que ser un producto del momento de crisis económica que vivimos parece ser responde a un cambio en el modelo productivo que ha venido para quedarse y que se acentuará en los próximos años. Algo tan a priori complicado puede ser fácilmente entendible si se explica con ejemplos cercanos y comprensibles; Marc Vidal lo demuestra en su blog, en un artículo que por sencillo es simplemente genial.

Lo anterior explica también en parte el auge de las microempresas, dado que las grandes empresas, en un intento por adaptarse al nuevo contexto y por ganar en eficiencia, suelen subcontratar muchos procesos que antes tenían incorporados. Es el tiempo del freelance, de las empresas especializadas en tareas y procesos muy concretos y, normalmente, vinculadas con lo tecnológico.

En este contexto, el mercado laboral es quizás el sector en el que la percepción de cambio ha sido mayor. Hace unos años la expectativa de cualquier trabajador era la de hacer carrera en una empresa y mantenerse en ella todo lo posible. Pues bien, hoy la inestabilidad laboral es una realidad, y ello plantea la necesidad de que todo trabajador se plantee su futuro profesional en términos de adaptarse, reinventarse, reciclarse y ubicarse allá donde haga falta. Ello obliga a estar a la última y a tener cierta continuidad en la formación personal. Sólo los trabajadores realmente talentosos y generadores de valor podrán optar a cierta continuidad en las organizaciones, pues cotizan cada vez más al alza; de hecho, algunas empresas han generado ecosistemas laborales específicos para retener este tipo de trabajadores.

Lo anterior también tiene su situación equivalente a nivel de organización. Hace unos años el entorno en el que operaban las organizaciones, sobre todo las empresas, era relativamente estable. De vez en cuando llegaba un periodo de recesión y reconversión, los famosos ciclos económicos, que obligaba a llevar a cabo determinados ajustes para reencontrar el hueco esperado en mercado. Hoy el entorno en el que se mueven las organizaciones es extremadamente cambiante, rápido, inestable, tanto que en ocasiones completar una adaptación supone empezar otra. Ello obliga a que las organizaciones deban adecuarse a tal circunstancia, lo que conlleva una apuesta por los modelos de gestión creativos y de corresponsabilidad, e implica también una estructura menos jerarquizada.

Esta agilidad que demandan las organizaciones, esta necesidad de adaptación rápida a un entorno cambiante, se tiende a afrontar mediante equipos de trabajo más pequeños y dispersos, unidos tecnológicamente. Incluso en determinados sectores se ha impuesto el trabajo en casa, algo para muchos impensable hace pocos años. Y, por supuesto, la presencia de la mujer es cada vez más importante. En todo este marco, el entorno de trabajo por excelencia es virtual, en especial todo lo relacionado con la nube, que posibilita múltiples ventajas en términos de costes, accesibilidad, integración y flexibilidad, una realidad que sin duda señala que la oficina del futuro estará en internet.

Otro de los cambios más significativos y relevantes se deja entrever en el hecho de que hoy en día la ubicación física de la organización, el peso de contar con instalaciones, se ha desvalorizado dando paso a un modelo colaborativo que ya no es exclusivamente endógeno, sino que aglutina la actividad de varias empresas distintas. Esta realidad se está imponiendo incluso ¡entre empresas competidoras! Además, la innovación hoy es obligada. Hace años era una parcela vinculada a un Departamento específico; sin embargo hoy se tiende a integrarla en el conjunto de la organización.

Por lo tanto, los cambios producidos en el mundo de las organizaciones durante los últimos veinticinco años resultan en un contexto más difícil y complejo de trabajo, en el cual aquellas han tenido que adaptarse mediante procesos de horizontalización y creatividad como medio por el cual adaptarse a una realidad cambiante. Ello marca el sendero que lleva a la organización del mañana, ¿estás en disposición de afrontarlo?

¿Qué cambios en tu forma de trabajar han sido más destacables en las últimas décadas? ¿y en las organizaciones en las que has trabajado?

Elevator Pitch: Cómo vender tu idea de negocio en 3 minutos.

Elevator Pitch: Cómo vender tu idea de negocio en 3 minutos.

 

Una vez que hemos planificado nuestra idea empresarial, salvo que dispongamos de un colchón lleno de dinero, lo habitual es que tengamos que buscar financiación para materializarla. El Elevator Pitch es una valiosa herramienta para diseñar un breve discurso con la que convencer a quienes pueden financiar el proyecto que estamos desarrollando.

La paternidad esta herramienta se la debemos a Philip B. Crosby, empresario estadounidense que además contribuyó con varias obras escritas a la literatura sobre gerencia de empresas. El elevator pitch parte de la idea de que nos encontramos en un ascensor con nuestro posible inversor e intentamos convencerle de que invierta en nuestra idea antes de llegar a su destino. Es decir, tenemos un máximo de tres minutos.

Desarrollar esta herramienta te puede llevar varios días, no se trata de ponerse a escribir de un tirón un discurso y memorizarlo para cantarlo como en las antiguas oposiciones a notario. Se trata de ser claro, conciso y concreto para lograr un discurso final madurado desde diferentes perspectivas.

La primera duda que surge es cuánto debe extenderse mi discurso, unas fuentes hablan de 200 a 700 palabras, en otros de no más de 200. Sólo un consejo: No pongas tu discurso al servicio de la extensión del texto, sino juega con la extensión del texto al servicio de tu discurso.

Antes de ponerte a diseñar tu discurso ten presente que no tienes que convencer a los inversores de que compren tu producto o servicio, sino de que inviertan en él. Es un error muy común enfocar las palabras hacia la venta; recuerda que no queremos clientes sino inversores. Esto no significa que no uses esta técnica para captar clientes, quizás veas que tu posible inversor no se decanta por serlo pero si muestra interés en adquirir tu producto o servicio. Por eso no está demás que tengas preparado un discurso alternativo para captarle como cliente. Si esto sucediese piensa que le acabas de contar tu idea, no te recrees en explicaciones innecesarias que acabas de decir y céntrate en qué le puede beneficiar adquirir tu producto o servicio.

Para crear tu elevator pitch debes llevar la siguiente estructura, que no es más que una secuencia lógica, que se puede dividir en los seis pasos siguiente:

En primer lugar debes definir cuál es tu producto o servicio, de manera breve sin entrar en complejos detalles técnicos que hagan perder a tu interlocutor la visión de lo que quieres ofrecer al mercado.

En segundo lugar informa sobre tu público objetivo y a qué mercado te diriges. Son breves pinceladas meramente descriptivas: dimensión, ubicación, perfil socioeconómico, por ejemplo.

En tercer lugar explica tú modelo de negocio, en resumen: cómo vas a conseguir beneficios. No te recrees en cálculos ni combinaciones matemáticas, ve directo a ratios de rentabilidad y periodos temporales en que conseguirlos.

En cuarto lugar define quién o  quiénes estáis sosteniendo la idea empresarial. Es decir quiénes sois y cual es vuestro objetivo. Y no obviéis si ya habéis conseguido algún inversor al que podéis citar si os ha autorizado para dar su nombre. Que alguien haya invertido ya es atractivo para otros inversores.

En quinto lugar describe a tu competencia directa y cita ejemplos de éxito de la misma. Si otros han triunfado para tu inversor será más fácil visualizar que tú también lo harás. No cometas el error de decir que no existe ningún tipo de competencia, siempre existirá un producto sustitutivo u otro sobre el que aunque tecnológicamente seamos superiores pero del que el cliente no quiera deshacerse.

Y por último, en relación directa con lo anterior, cuál es nuestra ventaja competitiva. No sólo que nos hace diferentes, sino qué nos hace mejores que nuestra competencia. Que es la razón que más debe pesar en nuestro inversor.

Bajo esta estructura formal de nuestro elevator pitch deben existir más elementos que nos den fuerza y coherencia, tanto a nosotros como a nuestro discurso. Por un lado debemos tener una frase o idea que disparemos a nuestro interlocutor que le enganche y capte su atención sobre lo que le vamos a contar. Sé emocional, pero sin caer en la ñoñería ni en el discurso lacrimógeno. Debes demostrar pasión por la idea que has desarrollado. Utiliza un lenguaje directo y sencillo, sin florituras lingüísticas ni palabras que den lugar a equívoco. Que tu discurso transmita positividad, pero sin pasar a lo fantasioso. Y finalmente pide, una cita para exponerle más ampliamente tu idea, cómo contactar tú con él, o que si te puede presentar a otro posible inversor. Quizás consigas ambas cosas.

No debemos olvidar que nuestro interlocutor puede que nos interrumpa el discurso para hacernos una pregunta, o que lo haga cuando hayamos finalizado el mismo. Por eso es importante que previamente nos preparemos una batería con las posibles preguntas que nos puedan hacer y con sus respuestas.

Pero tener pulido el discurso no basta. Ahora hay que ensayarle, si puedes grábalo en audio y/o video. Consigue un tono y una cadencia adecuada de las palabras, remarcando el énfasis en donde sea conveniente, no donde nos obligue la necesidad de respirar. Que tus palabras y gestos denoten naturalidad. Si consigues controlar esto te será más fácil interactuar con tu interlocutor tanto para detectar que puntos le parecen más interesantes de lo que le estamos contando, como los que le causan sorpresa o aburrimiento.

Pero sobre todo no debemos olvidarnos de una cosa: nosotros debemos ser los primeros convencidos con nuestro proyecto. Si no estamos absolutamente convencidos difícilmente podremos convencer a los demás.

Y recuerda llevar tu tarjeta de visita para entregarla mientras les das un apretón de manos y agradeces su tiempo y su atención.

Has elaborado tu elevator pitch ¿qué es lo que más te ha costado? ¿qué aconsejarías a quien esté elaborando uno?

 

Adenda aclaratoria: Este artículo fue escrito este lunes 2 de febrero por la mañana. Al igual que la elección de su imagen ilustrativa. Por la tarde echando un vistazo al Twitter me encontré con un post de Mar Vidal en su Blog solicitando elevator pitch para starups. Si te interesa este es su enlace.

Pequeñas obsesiones nocturnas de un emprendedor local.

Pequeñas obsesiones nocturnas de un emprendedor local.

 

En mis años trabajando promoviendo el desarrollo socioeconómico local trabajando con los futuros empresarios y emprendedores he podido observar un hecho muy común.  Las pequeñas obsesiones que a veces nos quitan el sueño. Y digo “pequeñas” porque son aspectos de menor trascendencia en el global de la idea que desarrollamos. Vistas desde la distancia arrancan una pequeña sonrisa al observador pero a quien está dentro en un momento dado le provocan incertidumbre y le quitan el sueño.

No obstante estas pequeñas obsesiones son algo muy humano y nos pueden alcanzar a cualquiera con independencia de que incluso, antes fuese quienes esbozásemos la sonrisa cuando son otros los que nos lo cuentan. Poco tienen que ver con el grueso de la idea que pretendemos desarrollar, pero en un momento dado les magnificamos y a veces llegan a ser el centro de nuestras preocupaciones. Algunos de ellos a modo de ejemplo, porque pueden  existir tantos como empresarios y emprendedores, son los siguientes.

La necesidad de contar con recursos informáticos de última generación. No necesitas tener el ordenador personal más potente, ni la mejor impresora láser multifunción del mercado. Lo importante es poseer unos medios informáticos adecuados a tus necesidades. Pregúntate qué uso vas a dar al mismo. Necesitas emitir facturas, enviar correos electrónicos y buscar información; pues entonces no compres el último superordenador, salvo que te dediques al diseño gráfico. Recuerda: que no por tener el mejor equipo del mundo las cosas se iban a realizar por sí solas. Somos nosotros los que tenemos que poseer los conocimientos para manejar el equipo.

La necesidad de contar con grandes instalaciones para desarrollar funciones accesorias mi negocio. Céntrate en tu actividad económica: reparación de vehículos, venta al por menor de productos alimenticios, instalador de agua caliente sanitaria, etc. Para esto no necesitas un espacio anexo de oficinas y sala de reuniones, necesitarás tener un pequeño espacio donde poder realizar estas tareas con tranquilidad y con cierta discreción en el caso de las reuniones.

La obsesión con saber de marketing, contabilidad, liquidación de impuestos, etc. Tú de lo que tienes que saber es de tu negocio, si reparas automóviles tendrás que saber equilibrar la dirección. Claro que es importante tener conocimientos  sobre muchas materias, pero no por eso debes de ser un experto en todas ellas; o ¿es que vas a dejar de vender en tu tienda para estudiarte un libro de 600 páginas para conocer los principios del marketing? Para ello no dudes en buscar profesionales de estas materias para que te asesoren y/o contratar sus servicios si te son necesarios.

No tienes porqué hacerlo todo. Evidentemente el núcleo de nuestra actividad principal, en la producción de bienes o servicios, es cosa nuestra. Pero no debemos descartar subcontratar cuando la situación lo requiera. Pequeños profesionales de oficios a veces acaban pillándose los dedos al comprometerse con los clientes en algo que es accesorio a lo que hacen y no pueden hacer. Hace unos días me contaba un profesional de la decoración que por hacer un pequeño favor a un cliente ha perdido dinero. “Son sólo unos taladros profundos en este punto de la pared” (y el agua salía a chorros por una bajante). Como me decía: “La próxima vez sólo hago los taladros que yo necesite”.

Frente a todas estas inquietudes sólo dos reflexiones, sobre lo material busca lo estrictamente necesario y sobre los conocimientos piensa que lo importante no es saber todas las cosas, sino conocer a quién tienes que dirigirte a preguntarlas en cada momento.

 

¿Conoces o padeces otras pequeñas obsesiones que te desvían de tu objetivo? ¿Nos las cuentas?

 

Fotografía: Por RyanMcGuire  CC0 Public Domain. [http://pixabay.com/es/service/terms/#download_terms], vía http://pixabay.com/

Mapas de afinidad

Mapas de afinidad

 

Seguramente en alguna ocasión, en el seno de nuestra organización (sea ésta empresa, asociación, etc.) hemos tenido la necesidad de generar una gran cantidad de ideas sobre un asunto determinado en un tiempo muy limitado, normalmente con la intención de solventar un problema concreto. En tal tesitura suele imponerse la recomendación de aunar el esfuerzo colaborativo de las personas que componen la organización en una reunión o reuniones para, en lo que duren éstas, analizar ideas que constituyan vías de solución al problema identificado. Creatividad y eficiencia de la mano; el fundamento de las soluciones colaborativas ante problemas y retos determinados.

Usualmente para este tipo de situaciones suele utilizarse una herramienta tan simple y efectiva como la lluvia de ideas, una técnica de ejecución rápida que posibilita contar con un amplio abanico de propuestas de diversa naturaleza. A veces, incluso, generan un debate que puede llegar a ser realmente productivo. Sin embargo, en ocasiones es una herramienta que, o bien no funciona, o bien se queda a medias; gran parte de aquellas puede deberse a que no se ha planteado bien la ejecución de la técnica, pero en otras, simplemente, se queda corta. Para solventarlo, una buena opción es utilizar el mapa de afinidad, que no es otra cosa que una técnica mejorada de la lluvia de ideas que posibilita, primero, hacer visual aquella y, segundo, ordenar y estructurar las ideas planteadas para analizarlas en base a su afinidad e importancia.

Esta herramienta podemos aplicarla sobre varios supuestos que en mayor o menor medida pueden ser recurrentes en el mundo de las organizaciones: crear un diseño o producto, mejorar un servicio, generar una estrategia determinada, enfocar un esfuerzo determinado a un resultado concreto, tomar decisiones, identificar oportunidades, etc. En resumen, es necesario reiterar que se trata de identificar soluciones ante problemas concretos.

La secuencia de la herramienta es la siguiente:

  1. Definir el problema, situación o cuestión a resolver.
  2. Pedir a todos los participantes que en un máximo de 10 minutos planteen sus ideas en postits, una por unidad, y que realicen una brevísima presentación de aquellas. La presentación se hará sobre un muro, situando los postits correspondientes.
  3. Categorizar en columnas las ideas de acuerdo a su naturaleza, relación o efecto, en base a cómo se formule el punto 1. En otras palabras, agrupar por afinidad.
  4. Sobre la base de las categorías creadas generar debate grupal con tendencia a ponderar la importancia de todas las ideas aportadas.
  5. Es importante orientar la herramienta a la toma de una decisión, en este caso apostar por la a priori mejor idea (o ideas), para proceder a estudiar su factibilidad.

Dependiendo del número de participantes, la herramienta puede tener una duración variable, aunque no es recomendable superar la hora y media. Las ideas que no hayan encontrado relación posible cabe agruparlas en una categoría general, una especie de cajón de sastre, para posibilitar también su análisis. Igualmente, las repeticiones conviene registrarlas, ya que la reiteración en la idea señala que tiene un valor específico para el grupo, lo que merece una atención especial. Si existe algún problema en la categorización de varias ideas, quizás convendría reformular las categorías. Es importante mediar y dinamizar para que la participación de los asistentes sea plena.

Esta herramienta tiene pleno valor cuando se generan muchos datos y dicha información es valiosa, lo que dependerá mucho de la composición de los participantes. En su desarrollo, la persona que desarrolle y dinamice la misma debe velar en especial por que la categorización esté bien hecha y sea significativa.

En resumen, estamos ante una herramienta sumamente sencilla, barata y potente que puede ayudarte a identificar soluciones ante retos importantes en tu organización. ¿Te animas a utilizarla?

¿Qué técnicas o herramientas sueles utilizar en tu organización para identificar la solución a un problema? ¿Qué resultados obtienes? Opina y comparte.

Las franquicias como negocio local (y II).

Las franquicias como negocio local (y II).

 

La semana pasada hablamos de las características generales de las franquicias y de su posibilidad de ser desarrolladas en el medio local. Una vez asentado esto surge la pregunta sobre qué franquicia buscar. La respuesta no es fácil dado que cada medio local es particular y peculiar. Sin embargo no  debemos de perder de vista las dos dimensiones que estamos tratando. La primera es la actividad económica a desarrollar en sí, es decir la oportunidad de negocio. La segunda son las características internas de funcionamiento de la propia franquicia.

Respecto al negocio en sí lo primero es conocer en profundidad nuestro medio local para una vez detectadas las oportunidades de negocio buscar qué franquicia puede cubrirlas. Siendo prácticos yo aconsejaría echar un vistazo a los mal llamados Nuevos Yacimientos de Empleo (de “Nuevos” no tienen nada), cuya potencialidad en función de cada medio local tiene más o menos posibilidades de desarrollarse.

Como no se trata de hacer una disertación sobre la definición y composición de los Nuevos Yacimientos de Empleo, nos basta con saber que se trata de buscar sectores de actividad que ocupen los vacíos existentes en el ámbito local y/o que puedan buscar satisfacer necesidades sociales insatisfechas. Y que estas actividades económicas podemos clasificarlas en: servicios a la vida cotidiana; servicios a la mejora de la calidad de vida; servicios de ocio; y servicios medioambientales. Es decir, estamos hablando, desde servicios de guardería, atención a las necesidades de las personas mayores, reparaciones especializadas en mejorar la calidad de vida, servicios de seguridad, etcétera; hasta actividades que redunden en la mejora de la eficiencia energética.

No se nos debe olvidar que el medio local es un ser vivo que está en constante movimiento. Por un lado las dotaciones e infraestructuras físicas están modificándose, por ejemplo ni las vías de comunicación terrestre son las mismas que hace 20 años, ni el ancho de banda del ADSL es el mismo que hace 5. Esto posibilita además que no sólo busquemos una franquicia pensando en la población local como cliente, una franquicia de servicios puede asentarse en el medio local pero trabajar en cualquier otro nivel. Por otro lado las necesidades sociales son cada vez distintas, la población envejece, pero también los niños reclaman otros servicios asistenciales y de ocio que no están obligados a prestar las Administraciones Públicas; por ejemplo ludotecas. Lo que no debemos perder de vista son las características de la población que habita el medio local al cual nos dirigimos.

Y cuando tengamos todo lo anterior no olvidemos pensar en el impacto que sobre el medio local va a generar nuestra actividad, si es positivo: ¡Adelante! Por cierto la competencia siempre es positiva, obviamente a nuestros competidores directos no les gustará que se implante nuestra actividad, pero no es su opinión la que nos interesa.

Una vez que sabemos qué tipo de negocio en régimen de franquicia vamos a desarrollar tenemos que comparar las diferentes franquicias que se adecuan a lo que buscamos. Para analizar esta segunda dimensión debemos tener en cuenta distintos factores, que aunque sean genéricos a la hora de intentar ser franquiciado hay que enfocarles en clave local.

Por un lado tendríamos los factores más generalistas donde lo local poco o nada importa. Temas como los cánones y royalties a pagar al franquiciador, o los márgenes de beneficios que ofrecen. Que tienen que ver más con nuestro plan económico-financiero que con el enfoque local del negocio.

Por otro están los factores que sí se ven directamente influidos por el medio local. Así nos encontramos con aspectos tan dispares como:

  • La notoriedad de la marca. No se trata sólo de que sea conocida y tenga buena fama a nivel general. También que esté en sintonía con el medio local.
  • La calidad del producto o servicio ofrecido, que debe ser al menos igual, por no decir superior, a otros servicios que generalmente se oferten en el medio local.
  • El know-how y formación que ofrece la empresa. Procurando que este los protocolos de trabajo se encuentre el enfoque hacia el público local.
  • La exclusividad que ofrecen en mi medio local y en los medios locales colindantes a la hora de trabajar el producto o servicio.
  • La inversión y modo de inversión en publicidad de la franquicia. Deberemos cuidar que esta se dirija a nuestro público local. De nada nos sirve en un entorno rural que la franquicia invierta en medios de comunicación locales urbanos.
  • Asistencia de partida y servicios de apoyo durante el desarrollo de la actividad que estén especializados en el desarrollo local de los negocios, que conozcan cómo se mueve la actividad.

Aunque evidentemente todo lo dicho hasta aquí puede ser obvio, en función de que tengamos más o menos conocimientos sobre el tema, no debemos olvidarnos de ninguno de estos aspectos.

Evidentemente no todo consiste en que nosotros seamos quienes elijamos a la franquicia, la franquicia tiene que aceptarnos también a nosotros. Por eso otra importante tarea será la de convencer al franquiciador de que se dan las posibilidades para que su idea de negocio se desarrolle en nuestro ámbito local. El franquiciador maneja sus parámetros, que nosotros conocemos, y es quien tiene la posibilidad de ser flexibles en alguno de ellos. Existen tantas posibilidades de flexibilidad como franquiciadores. En el anterior post mencionábamos el ejemplo de la población.

No se trata de convencer al franquiciador sino de exponer razones objetivas. Y no olvidemos nunca que la última palabra no está en nuestras manos.

Y finalmente recordar algo que debe estar presente en todo proceso que lleve a desarrollar cualquier actividad en la vida y especialmente si es económica, donde te juegas entre otras cosas tus recursos: haz algo que te guste y apasione, no sólo mires sólo la rentabilidad del negocio.

¿Cómo es tu medio local y cuáles son las claves para implantar una franquicia en él?

 

Fotografía: Por SongChangHun  CC0 Public Domain. [http://pixabay.com/es/service/terms/#download_terms], vía http://pixabay.com/

100 sentencias que deberían cambiar el ánimo de cualquier emprendedor

100 sentencias que deberían cambiar el ánimo de cualquier emprendedor

 

Ayer fue el Blue Monday, el día supuestamente más triste del año, una fecha que surgió en 2005 de acuerdo a una fórmula matemática ideada por Cliff Arnal, un experto en motivación e investigador de la Universidad de Cardiff, que llegó a la conclusión de que el tercer lunes del año es el día en que se cumplen todas las condiciones para que estemos peor anímicamente… Por supuesto, no estamos ante una fecha real, pero sí llama la atención sobre el hecho de que las personas asociamos determinadas fechas y dificultades con un estado mental y emocional, y que esto nos afecta en cómo abordamos el hoy y ahora.

El hecho es que, como humanos que somos, estamos sometidos a muchos condicionantes que pueden afectar a cómo afrontamos lo que hacemos, y que la diferencia entre salir adelante y tener éxito está en gran medida en cómo abordamos nuestros estados emocionales. Si en tu caso estás emprendiendo, o si ya lo hiciste y te encuentras con tesituras de esta naturaleza en el ejercicio de tu actividad, sabrás mejor que nadie que hay días en los que hubiera sido mejor no levantarse.

Por todo ello, te hemos preparado una serie de frases inspiradoras procedentes de diversas personalidades que esperamos te ayuden a recordar la razón por la cual estás haciendo lo que haces, y que te impulsen a superar las bajadas en el estado de ánimo que puedas tener en cualquier momento. ¡Siempre habrá alguna sentencia que puedas asociar a tu situación!

  1. “Algunas personas sueñan con hacer grandes cosas, mientras otras están despiertas y las hacen” – Anónimo.
  2. “Para ser irreemplazable, uno debe buscar siempre ser diferente” – Coco Chanel.
  3. “Una vez que se aprende a abandonar, se convierte en un hábito” – Vince Lombardi.
  4. “Una onza de acción vale una tonelada de teoría” – Ralph Waldo Emerson.
  5. “Un negocio que no hace otra cosa más que dinero es un negocio pobre” – Henry Ford.
  6. “Un líder es alguien que conoce el camino, anda el camino, y muestra el camino” – John C. Maxwell.
  7. “Un hombre con una nueva idea es un loco hasta que ésta triunfa” – Mark Twain.
  8. “Un error es simplemente otra forma de hacer las cosas” – Warren Bennis.
  9. “Tu reputación es más importante que tu paga, y tu integridad vale más que tu carrera” – Ryan Freitas.
  10. “Tú no eres tu currículum, eres tu trabajo” – Seth Godin.
  11. “Toma 20 años crear una reputación y cinco minutos arruinarla. Si piensas de esa manera, harás las cosas diferente” – Warren Buffet.
  12. “Tengo la oportunidad de ser lo que quiera ser” – Johnnetta McSwain.
  13. “Tener grandes expectativas es la clave de todo” – Sam Walton.
  14. “Tan solo los mediocres nunca tienen un mal día” – Anónimo.
  15. “Tan solo hay tres grupos de personas: los que hacen que las cosas pasen, los que miran las cosas que pasan y los que preguntan qué pasó” – Nicholas Murray Butler.
  16. “Siempre entrega más de lo esperado” – Larry Page.
  17. “Si todo parece bajo control, entonces no estás yendo lo suficiente deprisa” – Mario Andretti.
  18. “Si se valora poco, no le quepa duda de que el mundo no subirá el precio” – John Maxwell.
  19. “Si quieres llegar a algún lugar tienes que saber a dónde quieres ir y cómo llegar ahí. Entonces nunca, nunca, nunca rendirse” – Norman Vincent Peale.
  20. “Si eres claro con aquello que quieres, el mundo responde con claridad” – Loretta Staples.
  21. “Si de todos modos vas a pensar, piensa en grande” – Donald Trump.
  22. “Ser un emprendedor es vivir unos pocos años de tu vida como nadie quiere, de tal forma que puedes disfrutar del resto de tu vida como nadie puede” – Anónimo.
  23. “Quiero hacerlo porque quiero hacerlo” – Amelia Earhart.
  24. “Puedo aceptar el fracaso, todos fracasan en algo. Pero no puedo aceptar no intentarlo” – Michael Jordan.
  25. “Puedes preguntar a los clientes qué quieren, y después intentar dárselo. Pero, en el momento en que puedas proporcionárselo, ellos querrán algo completamente nuevo” – Steve Jobs.
  26. “No trates de ser original, sólo trata de ser bueno” – Paul Rand.
  27. “No te preocupes por la financiación si no la necesitas. Hoy empezar un negocio es más barato que nunca” – Noah Everett.
  28. “No sé cuál es la clave del éxito, pero la clave del fracaso es intentar agradar a todo el mundo” – Bill Cosby.
  29. “No puedes elegir cómo vas a morir, o cuándo. Sólo puedes decidir cómo vas a vivir. Ahora” – Joan Báez.
  30. “No podía esperar para el éxito, así que seguí adelante sin él” – Jonathan Winters.
  31. “No necesitas tener un cargo, ser poderoso, o ser influyente para liderar. Solo tienes que estar conectado y comprometido” – Seth Godin.
  32. “No me voy a limitar a mí misma sólo porque otras personas no aceptarán el hecho de que yo puedo hacer otra cosa” – Dolly Parton.
  33. “No juegues a juegos que no entiendes, incluso si ves a muchas otras personas ganando dinero de ellos” – Tony Hsieh.
  34. “No importa lo despacio que vayas, siempre y cuando no te detengas” – Confucio.
  35. “No importa cuán brillante sea tu mente o estrategia, si estás jugando solo, siempre perderás ante un equipo” – Reid Hoffman.
  36. “No hay nada de malo en quedarse pequeño. Puedes hacer grandes cosas con un equipo pequeño” – Jason Fried.
  37. “No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la más receptiva al cambio” – Charles Darwin.
  38. “Nadie puede producir grandes cosas si no es totalmente sincero a la hora de tratar consigo mismo” – James Russell Lowell.
  39. “Nada tarda tanto en llegar como lo que nunca se empieza” – Alain.
  40. “Nada grande se ha conseguido jamás sin entusiasmo” – Ralph Waldo Emerson.
  41. “Los home runs de ayer no ganan los partidos de hoy” – Babe Ruth.
  42. “Los ganadores nunca abandonan y los que abandonan nunca ganan” – Vince Lombardi.
  43. “Lo que no se empieza nunca tendrá un final” – Johann Wolfgang von Goethe.
  44. “Las personas rara vez compran lo que necesitan. Compran lo que quieren” – Seth Godin.
  45. “Las oportunidades de negocio son como los buses, siempre hay otro llegando” – Richard Branson.
  46. “Las ideas son fáciles. La implementación es difícil” – Guy Kawasaki.
  47. “La única parte donde el ‘éxito’ aparece antes que el ‘trabajo’ es en el diccionario” – Vidal Sasoon.
  48. “La suerte tiene lugar cuando la preparación se encuentra con la oportunidad” – Earl Nightingale.
  49. “La regla de oro de todo hombre de negocios es esta: Ponte en el lugar de tu cliente” – Orison Swett Marden.
  50. “La manera de empezar es dejar de hablar y empezar a hacer” – Walt Disney.
  51. “La lógica te llevará del punto A al B. La imaginación te llevará a todas partes” – Albert Einstein.
  52. “La función del liderazgo es producir más líderes, no más seguidores” – Ralph Nader.
  53. “La complejidad es tu enemigo. Cualquier tonto puede hacer algo complicado. Lo difícil es mantener las cosas simples” – Richard Branson.
  54. “Hoy es cuando comienza todo lo que va a ocurrir a partir de ahora” – Harvey Firestone.
  55. “Hombre sin sonrisa no abre tienda” – Proverbio chino.
  56. “Haz feliz a aquellos que estén cerca, y aquellos que estén lejos vendrán” – Proverbio chino.
  57. “Hay dos grandes días en la vida de una persona: el día que nace y el día que descubre por qué” – John Maxwell.
  58. “Está bien celebrar el éxito pero es más importante prestar atención a las lecciones del fracaso” – Bill Gates.
  59. “Esperar que el mundo le trate justamente sólo porque usted es una buena persona es un poco como esperar que el toro no cargue contra usted porque es usted un vegetariano” – Dennis Wholey.
  60. “Esfuerzo continuo, no fuerza o inteligencia, es la clave para liberar nuestro potencial” – Winston Churchill.
  61. “En realidad competimos con nosotros mismos, nosotros no tenemos control sobre el rendimiento de otros” – Pete Cashmore.
  62. “Emprender no es ni una ciencia ni un arte. Es una práctica” – Peter Drucker.
  63. “Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida” – Confucio.
  64. “El último 10% que lleva lanzar algo requiere la misma energía que el primer 90%” – Rob Kalin.
  65. “El truco está en lo que uno enfatiza. Podemos hacernos miserables, o podemos hacernos fuertes. La cantidad de trabajo es la misma” – Carlos Castañeda.
  66. “El realismo es para pesimistas. Un optimista crea su propia realidad” – David Harley.
  67. “El noventa y nueve por cientos de los fracasos de liderazgo son fracasos de carácter” – Norman Schwarzkopf.
  68. “El mejor uso de la vida es dedicarla a algo que la sobreviva” – William James.
  69. “El mayor riesgo es no asumir ningún riesgo… En un mundo que cambia realmente rápido, la única estrategia en la que el fracaso está garantizado es no asumir riesgos” – Mark Zuckerberg.
  70. “El hombre que no tiene imaginación no tiene alas” – Muhammad Ali.
  71. “El hábito es el terreno de batalla diario del carácter” – John Maxwell.
  72. “El fracaso es sólo la oportunidad de comenzar de nuevo de forma más inteligente” – Henry Ford.
  73. “El éxito no es la clave de la felicidad. La felicidad es la clave del éxito. Si amas lo que haces, tendrás éxito” – Albert Schweitzer.
  74. “El éxito es la capacidad de ir de fracaso en fracaso sin perder entusiasmo” – Winston Churchill.
  75. “El destino no es cuestión de casualidad, sino cuestión de elección. No es algo a lo que se deba esperar, sino algo a conseguir” – Jeremy Kitson.
  76. “El coraje no es la falta de miedo, sino la decisión de que alguna otra cosa es más importante que el miedo” – James Neil Hollingworth.
  77. “Donde hay una empresa de éxito alguien tomó alguna vez una decisión valiente” – Peter Drucker.
  78. “Debe tener cierto criterio para saber si el deseo que tiene encaja con las habilidades que posee” – John Maxwell
  79. “Da tu primer paso con fe, no es necesario que veas toda la escalera completa, sólo da tu primer paso” – Martin Luther King.
  80. “Cuanto más tiempo pase sin que actúes más dinero estás dejando de ganar” – Carrie Wilkerson.
  81. “Cuando un hombre ha puesto un límite en lo que hará, ha puesto un límite en lo que puede hacer” – Charles Schwab.
  82. “Cuando las personas saben que se está midiendo su trabajo, aumenta su productividad” – John Maxwell.
  83. “Cuando encuentres una idea sobre la que no puedas dejar de pensar, esa es probablemente una buena idea que perseguir” – Josh James.
  84. “Creo honestamente que es mucho mejor fallar en algo que amas que tener éxito en algo que odias” – George Burns.
  85. “Con palabras no es como mejor se expresa la filosofía de una persona; se expresa en las decisiones que uno toma. A la larga, moldeamos nuestras vidas y nos moldeamos a nosotros mismos” – Eleanor Roosevelt.
  86. “Cada persona está compuesta de unos cuantos temas” – C.S. Lewis.
  87. “Aquellos que dicen que no puede hacerse, no deberían interrumpir a quienes lo están haciendo” – Proverbio chino.
  88. “A veces la vida te golpea con un ladrillo en la cabeza. No pierdas la fe” – Steve Jobs.
  89. “A menudo las personas están trabajando duro en la cosa equivocada. Trabajar en la cosa correcta probablemente es más importante que trabajar duro” – Caterina Fake.
  90. “¿Mi más grande motivación? Seguir retándome a mí mismo. Veo la vida como una larga educación universitaria que nunca tuve; todos los días estoy aprendiendo algo nuevo” – Richard Branson.
  91. “Yo no creo en el fracaso. No es fracaso si te gustó el proceso” – Oprah Winfrey.
  92. “Si se presiona a través de esa sensación de tener miedo, esa sensación de tomar riesgos, realmente cosas asombrosas pueden suceder” – Marissa Mayer.
  93. “Si has nacido sin alas, no hagas nada por impedir que te crezcan” – Coco Chanel.
  94. “Nuestra mayor debilidad radica en renunciar. La forma más segura de tener éxito es siempre probar sólo una vez más” – Thomas Alva Edison.
  95. “Muéstrame una persona que nunca ha cometido un error, y yo te mostraré una persona que nunca hizo nada” – William Rosenberg.
  96. “Es difícil hacer un trabajo realmente bueno en cualquier cosa que usted no piensa en la ducha” – Paul Graham.
  97. “Si lo puedes soñar, lo puedes lograr” – Walt Disney.
  98. “No he fracasado. Acabo de encontrar 10.000 maneras que no funcionan” – Thomas Alva Edison.
  99. “Apunta a la luna. Aunque falles, aterrizaras entre las estrellas – Les Brown.
  100. “A veces se gana y a veces… se aprende” – Robert Kiyosaki.

¿Has encontrado la tuya?

¿Qué frase o consejo te ha ayudado más en tu vida? ¿Cuál es la frase que crees debería algún día resumir lo que has hecho en tu existencia?

Las franquicias como negocio local (I).

Las franquicias como negocio local (I).

 

Todavía, a día de hoy, cuando hablamos de una franquicia  la mayor parte de la gente le viene a la cabeza la imagen de alguna una gran marca de dimensión internacional,  en especial del sector alimentario. A esta imagen le vendrá asociada un gran desembolso económico para ser franquiciado, y un establecimiento en el centro de una ciudad de cierta consideración, o al menos capital de provincia, o en un centro comercial. Es decir una realidad urbanita y de zona comercial centralizada. Poca gente asociará una franquicia orientada a un mercado rural o de barrio. Sin embargo la realidad es distinta.

Es cierto que hasta hace unos años pocas eran las empresas que operaban como franquicia, sin embargo en las dos últimas décadas el fenómeno ha crecido exponencialmente. Y es que lo que hace tiempo podría resultar muy complejo no es más que una suma de factores que cada vez están al alcance de más empresas. Y donde hace años sólo había cabida para negocios de una dimensión considerable ahora hay espacio para todo tipo de negocio, con mucha o poca inversión, con establecimiento abierto al público o desde casa, y en casi todos los sectores de actividad económica.

Precisamente estos cambios en el sector de las franquicias son los que están posibilitando su aplicabilidad en el medio local como una herramienta más al servicio de los emprendedores locales y de la actividad socioeconómica. No sólo en cuanto a ser una fuente generadora de empleo; también porque algunas de estas actividades económicas vienen a dotar socialmente de  servicios que son inexistentes o incompletos en el ámbito local.

Para acercarnos a este tema hay que explicar que la esencia de las franquicias se mueve en torno a dos figuras. No trata este artículo de profundizar en el mundo de las franquicias ni de las complejas relaciones que se establecen entre ambas partes; para el tema que tratamos nos basta con conocer unas pinceladas. Por un lado está la figura del franquiciador que la titular del bien o servicio que se ofrece en esta modalidad contractual. Y por otro la persona del franquiciado, la persona que decide regentar por su cuenta y riesgo ese negocio del que hemos hablado.

El franquiciador, ya sea persona física o jurídica, por un lado es quien tiene un negocio de rentabilidad probada; que posee posibilidades de comercialización reales; y finalmente, que es capaz de ser reproducido en diferentes lugares. Y por otro lado posee la capacidad para hacerle transmisible y para prestar asistencia técnica actualizada a los franquiciados. Todas estas características son susceptibles de ser desarrolladas por múltiples actividades económicas, especialmente gracias a la gran capacidad de la transmisión de la información está facilitando actualmente el potencial de desarrollo de estos negocios.

Entre las ventajas de ser franquiciador están por ejemplo: la posibilidad del rápido crecimiento del negocio; bajar los costes de inversión; y la posibilidad de elevados ingresos en márgenes, cánones y royalties. Entre los inconvenientes encontramos, entre otros: dejar la imagen de la marca en manos del franquiciado; perder el control sobre el conocimiento del saber hacer que ha convertido el negocio en exitoso; y la imposibilidad de tener otros canales alternativos de venta para su producto.

Por su parte el franquiciado asume la gestión de una determinada actividad económica bajo los parámetros y la tutela que le ofrece el franquiciador. Las principales ventajas para el franquiciado radican en: formación inicial tanto sobre el bien o servicio concreto como sobre; desarrollar un modelo de negocio y implantado; asesoramiento de todo tipo, incluida la innovación, ofrecido por e franquiciador que a nivel individual sería muy costoso de asumir. Pero también hay inconvenientes, entre los que destacamos: dependencia exclusiva del franquiciador; contratos renovables que pueden no serlo a voluntad del franquiciador; y que si el franquiciador no acierta con su estrategia para gestionar la marca el franquiciado por mucho que haya acertado a nivel local se verá arrastrado por aquel.

Respecto a los negocios en sí que conforman las franquicias nos interesa mencionar los principales tipos de franquicia: Franquicia de producción: en que el franquiciador fabrica los productos que ofrece a sus franquiciados para su venta, normalmente bajo una marca ya consolidada o conocida. Franquicia de distribución: donde el franquiciador hace las veces de una central de compras. Franquicia de servicios: donde el franquiciador cede al franquiciado la prestación de unos servicios prestados por el mismo ofreciendo para ello su saber hace, mensajería. Franquicia industrial: donde el franquiciador dota de la tecnología y del derecho a usar su nombre y su marca  al franquiciado.

Para finalizar debemos hacer un inciso respecto al requisito de la población que exigen algunas franquicias. En los diferentes portales sobre franquicias que existen en Internet y en las guías por escrito se establecen los requisitos poblacionales para establecerse la franquicia. Por experiencia persona puedo decir que no son criterios cerrados. Así que si estás pensando en una franquicia que no reúne este requisito, salvo que sea unas distancias insalvables, ponte en contacto con ellos.

En el siguiente artículo te daremos algunas pautas para ayudarnos a elegir una franquicia en el medio local.

¿Consideras que en tu medio local puede implantare una franquicia? Si desarrollas tu actividad económica a través de una franquicia con carácter local ¿cuál es tu experiencia?

 

 

Oferta y pequeños negocios

Oferta y pequeños negocios

 

Es sabido que uno de los grandes retos, sino el mayor, de los pequeños negocios es el carácter limitado de lo que ofrece a sus clientes. Es, en términos generalistas, la pescadilla que se muerde la cola; un negocio pequeño no suele contar con recursos suficientes para todo lo que quisiera, lo que contribuye a tener que aceptar las condiciones que le ofrecen los proveedores, no siempre favorables ni cuantitativa ni cualitativamente, y que en definitiva resulta en una limitación de lo que se ofrece a los clientes, lo que redunda en limitar las posibilidades de crecimiento del negocio. Ésta limitación a veces es crítica, en otras ocasiones será ocasional, pero en ambos casos es muy posible que retraigan o modifiquen la intención de compra de nuestro cliente.

El caso es que esta situación condiciona totalmente la intención de compra del cliente. No hay nada que le frustre más que dirigirse a un negocio en busca de algo concreto y no encontrarlo. A veces esto responde a que el negocio no comercia con aquello tan concreto que busca ese cliente, en cuyo caso será un cliente que nunca más vuelva. En otras ocasiones, vendiendo el tipo de género que demanda, nuestra oferta está por debajo de sus expectativas, lo que conllevará posiblemente que busque otro comercio de referencia. Otras, lo más usual, es que, siendo el negocio adecuado, siempre hay algo que falta, lo que no necesariamente puede implicar perder el cliente, pero sí que esa compra se dirija a realizarla en otro lugar, aun en el caso de contáramos con el resto de artículos que tuviera intención de adquirir, dado que el desplazamiento va a tener que hacerlo de todas formas. Comentarios como “nunca tienen lo que busco”, “siempre han tenido de lo que pido”, son un torpedo en la línea de flotación de nuestra intención por retener clientes. De esta situación no se libran ni los negocios más especializados, pues siempre puede existir una característica o servicio adicional que pueda ser demandado y no encontrar satisfacción.

Esta situación, la de tener mucho y variado género pero no “de todo” (en producto, servicio o prestación), es típica en los pequeños negocios, y un handicap enorme para muchos de ellos. Suele reflejarse en la falta de un artículo muy concreto, una marca específica, una prestación determinada, o la ausencia de un servicio acorde a la expectativa del comprador. En la mayoría de las ocasiones esto responde a un hecho tan simple como que nuestra oferta no responde realmente a un análisis de mercado, sino simplemente a lo que sabemos hacer, lo que difícilmente se adecuará a una sociedad que modifica sus hábitos y formas de consumo a un ritmo acelerado. Esto es palpable por ejemplo en lo referente al uso de las nuevas tecnologías, o en la forma en que se nos presentan los productos (no hay más que comparar todo lo que ahora viene envasado con la forma en que lo adquiríamos hace unos años), por no hablar de las cada vez más diversificadas formas de provisión.

En fin, el hecho es que esta situación obliga a buscar soluciones que posibiliten que nuestro negocio se adecúe a lo que demanda nuestra clientela, que en definitiva es la que marca el pulso de nuestra actividad. La buena noticia es que todo esto podemos gestionarlo adecuadamente con una de las mayores fortalezas que todo pequeño negocio suele tener: la cercanía al cliente. Éste es el factor que, con ilusión y creatividad, hemos de saber aprovechar para enfocar el conjunto de nuestra actividad a lo que realmente nuestra clientela espera de nosotros.

Tradicionalmente, esta cercanía al cliente posibilitaba, con mucha voluntad, vocación, y a veces improvisación, responder adecuadamente a lo que aquél buscaba de nosotros. Hoy día sólo algunos negocios podrán seguir el mismo esquema, sobre todo los que no cuenten no competencia cercana (por ejemplo, los ubicados en núcleos rurales), pero incluso éstos notarán el cambio de tendencia.

Así las cosas, y explotando el potencial que esta cercanía al cliente puede reportar a nuestro negocio, conviene analizar las alternativas que están a nuestro alcance para superar inconvenientes de la naturaleza señalada. Algunas opciones podrían ser las siguientes:

  • ¿Necesitas incrementar tu capacidad de negociación con los proveedores? Una de las mejores opciones es impulsar un consorcio con otros negocios similares al tuyo, a través del cual puedan obtenerse mejores condiciones en la adquisición de productos. En otras ocasiones será posible adherirse a un modelo equivalente. Si en tu caso particular esto no es posible, la mejor opción es diversificar la cantidad de proveedores con los que trabajas; presupuesta lo que quieres adquirir y haz que sean ellos los que mejoren su oferta.
  • Establece lazos con otros comercios. En situaciones en las cuales seas consciente de que un cliente pueda demandarte algo que no estés en condiciones de proporcionar siempre podrás derivar a un tercer negocio donde tengas las garantías de que sí podrá encontrarlo, o que incluso podría proporcionártelo a ti en un plazo razonable. Las relaciones de reciprocidad en este sentido pueden ser muy beneficiosas para todos, fundamentalmente para el cliente, que puede ver satisfecha su demanda sin por ello cuestionar tu negocio.
  • ¿Se adecúa la estética y funcionalidad de tu negocio con el perfil de cliente que tienes? A lo mejor necesitas ambientar, equipar o redistribuir parte de tu negocio para adaptarlo a un segmento concreto de clientes. No necesariamente tiene que costarte mucho, y puede ayudarte a fidelizar clientela. Intenta también a probar ocasionalmente con nuevos productos, para ver cómo funcionan con tus clientes.
  • Abre vías de comunicación con tus clientes. Establece canales presenciales o telemáticos para facilitar que puedan opinar sobre tu negocio; posibilita que te orienten sobre sus gustos, expectativas, preferencias, etc. Generarás mayor sintonía con tu actividad. Prémiales por su colaboración y aprovecha para abrir una lista de posibles clientes que quieran estar al tanto de tus ofertas y novedades.
  • ¿Tu negocio depende de su escaparate? Juega con la disposición de tus productos, la época en que estés, fechas señaladas y ocasiones especiales que quieras aprovechar. Existen muchas técnicas de escaparatismo que pudieran serte muy útiles, especialmente si lo compaginas con caducidad en ofertas. Abre también tu escaparate a las nuevas tecnologías, especialmente a herramientas como las redes sociales. Si quieres, puedes aplicar esto a secciones concretas de tu negocio.

Como podrás comprobar, con poco puede hacerse mucho. A veces no depende tanto de lo que se tiene sino de en qué condiciones se proporciona. Eso si, lo que hagas es una apuesta de futuro, sé constante y no falles a lo que tus clientes esperan de ti.

¿Tienes alguna experiencia destacable en el sentido expuesto en el artículo? ¿Existe algún elemento que no hayamos incluido y que consideres especialmente relevante?

Queridos Reyes Magos…

Queridos Reyes Magos…

 

Queridos Reyes Mayos:

Quizás les extrañe que les escriba cuando tenemos presentes las cabalgatas celebradas hace unos días y algunos niños ni siquiera han acabado de ir a recoger sus regalos. Pero he considerado que es mejor hacerlo ahora para ver si lo que deseo puede cumplirse para el 6 de enero de 2016. Me motiva sobre todo una cuestión práctica para que no se os acumule todo el trabajo en los días finales de este año.

En primer lugar me gustaría pediros que el desarrollo socioeconómico local, sea éste rural o urbano, sirva para beneficiar a las personas que habitan nuestros territorios. Esto implica que todas y cada una de las Administraciones Públicas y Grupos de Acción Local implicados en el mismo se crean de verdad, no sólo de palabra, lo que esto implica. Pero también que los habitantes participen activamente; tanto motu proprio como cuando sean consultados. Es muy triste el desarrollo local dirigido exclusivamente desde arriba; pero más es ver cómo cuando un ayuntamiento, diputación y/o Grupo de Acción Local convocan una reunión para tomar el pulso a la población casi no acude nadie. No valen excusas del tipo: “no me van a hacer caso” o “para que luego hagan lo que quieran”. No podemos pedir responsabilidades a quienes nos representan si nosotros no cumplimos con las nuestras.

En segundo lugar me gustaría solicitaros un acceso más ágil y fácil a las fuentes de financiación para quienes quieren crear una empresa o ampliar la que tienen. No se trata de que a las entidades financieras se les llene la boca diciendo todas las fuentes de acceso al dinero que tiene si para obtenerlas hay que pasar por condiciones leoninas. Es más, todas aquellas entidades rescatadas con dinero público, por el que nos han endeudado a todos los ciudadanos que pagamos impuestos, obligatoriamente deberían suavizar las condiciones crediticias.  Ni tampoco se trata de “regalar” el dinero, porque hay que pedir proyectos serios y viables a todos los niveles; y que no incluyan las subvenciones como un ingreso cierto al preparar la previsión de ingresos.

En tercer lugar me gustaría pediros que exista una mayor facilidad para iniciar la actividad económica. Las leyes sobre emprendedores están muy bien sobre el papel, pero habría que universalizar las medidas y permitir compatibilizarlas con otro tipo de ingresos. Así se lucharía contra la economía sumergida y se permitiría tener disponibilidad económica en los inicios de la actividad empresarial. Ah, y que se siga trabajando en fomentar la cultura emprendedora, pero la auténtica, no esa que nos vende como empresarios de éxito  a quienes han hecho su fortuna a bases de adjudicaciones y subvenciones de los gobiernos de turno.

Y ya que acaba de salir la palabra cultura me gustaría que todos los profesionales independientes, los autónomos, y las pymes implantasen su propia cultura empresarial y trabajen en que su buen hacer se convierta en marca personal. Pudiendo desarrollar su talento, individual o colectivo. Y que así no dejemos de innovar para poner en valor de todos nuestros recursos endógenos para que el beneficio generado se quede en el territorio.

Tampoco me quiero olvidar en esta carta de las diferentes organizaciones con vocación socioeconómica que ejercen su labor en el ámbito local. Me gustaría pedir mayor eficiencia en la administración de todos sus recursos para que puedan cumplir con sus objetivos; que de algún modo son los objetivos de la propia población local a la que benefician. Sé que esto exige innovar y replantearse cómo se están haciendo las tareas, pero también conlleva encontrar nuevas soluciones a los problemas que desean paliar. Y no nos engañemos, en estos tiempos de incertidumbre a la hora de financiar los proyectos la creatividad innovadora pueden significar la diferencia entre obtener recursos económicos para desarrollar un proyecto o no.

Siguiendo con las organizaciones, me gustaría que los socios sean algo más que aquellas personas que paguen una cuota y que se impliquen plenamente en la vida, colaborando y sintiendo que la gran labor que hace es cosa de todos ellos.

Y de momento no os pido más, ni menos. Yo por mi parte prometo portarme bien.